Logo

57 310 253 2436

En esta página publicaremos algunas ponencias, presentadas en diferentes Congresos Internacionales de Astrología. Las opiniones derivadas de cada una de ellas, es de cada uno de los autores.

Ética del Astrólogo
Estudio de las Partes Arábigas por Regencias Planetarias
Creatividad y Rigor en la Astrología
Nodos Lunares
El Centauro, un viaje a la Utopía
Las Relocalizaciones
El Puer Aeternus, los gemelos y la personalidad creativa
La Estructura astrológica de "El Principito"
Más allá de las limitantes de la Astrología Horaria

ETICA DEL ASTROLOGO

¿Proyecto Necesario o Utopía Acuariana?

Por Norberto Miguel García

Discutiendo con algunos colegas de diversos países, hemos visto que las vertientes de la astrología son considerables.
La mayoría estamos dedicados profesionalmente al estudio, aplicación y enseñanza de esta milenaria disciplina y hemos visto que en los últimos años, la proliferación de estudiosos y aficionados a la astrología se ha tornado lo suficientemente considerable como para ir pensando en establecer ciertos parámetros que nos permitan que las diversas vertientes, se clasifiquen en áreas y quien lo desee se adscriba a la que prefiera o con la que se sienta más identificado. Hasta ahora todos estamos practicando una actividad profesional donde las tendencias más encontradas comparten la misma habitación, en la más absoluta promiscuidad.
Todos habrán notado que prevalece la mezcla de escuelas y lo místico-religioso convive con los que prefieren tomar esta actividad como disciplina de observación. Aquí me hago eco de la postura de Armando Rey (astrólogo catalán residente en la Baja California), cuando dice que los astrólogos padecemos dos tipos de complejos: el de los elegidos y el de los científicos.
Los primeros y que todos conocemos, son aquellos que, producto de algún designio divino han sido imbuidos de dotes especiales y, al igual que los Dioses hablan y escogen entre lo bueno y lo malo, situándose como jueces ante los cuales no hay apelación posible.
Los segundos (entre los que me cuento), somos aquellos que hemos intentado ubicar la astrología al lado de las ciencias positivas, suponiendo que así la validaríamos, creando escuelas y asumiendo posiciones críticas frente a todo lo que implique un acto de fe. Con el paso de los años, he llegado a otros puertos, pero más adelante hablaremos de ello. Antes es importante aclarar que la preocupación central es sobre la tarea que desarrollamos diariamente escuchando angustias, problemas y ansiedades sin respuesta.
Para ninguno es novedad que quienes acuden en busca de nuestra opinión, traen consigo una carga de inseguridades y los urge una respuesta puntual. Estas ansiedades o temores, producto del mundo de agua, por ende del cuerpo psíquico, son las que permiten que todos los canales receptivos de nuestro inconsciente esté‚ a flor de piel, convirtiéndonos así en materia fértil, donde sembrar cualquier idea. Desde las más gratificantes, hasta las más horrendas. Es indudable que nuestro inconsciente se configura en un gran depósito de información, donde todo es posible. Donde no hay moral.

¿CREAR O CREER?

Ahora entrando de lleno al tema, debemos ponernos de acuerdo en que uno de los principios básicos del ocultismo (léase vida interna), reside en que la mente es creadora por excelencia y que no habrá posibilidad de vivir nada que antes no se haya pensado.
Que el pensamiento pertenezca al mundo onírico, al inconsciente, que sea un acto mecánico o elaborado plenamente despierto, pasa a ser secundario. En los tres primeros casos el pensamiento ocurrió dormido, pero también ocurrió.
Ahora bien. Resulta sencillo emitir una opinión cualquiera en nuestra consulta y luego descubrir que el nativo atraviesa por la circunstancia que le hemos diagnosticado sin una sola falla. Aquí comienzan a crecer los ingenuos practicantes de la astrología en su fase primaria y es muy fácil quedarse allí, porque es tal vez, la más gratificante.
Otros, los que asumen posiciones místico-religiosas, simultáneamente incorporan en su léxico interpretativo conceptos derivados de su formación. Si ésta ha sido mediante maestros orientales, veremos que karma, vidas pasadas, espiritualidad y misiones a cumplir forman parte inevitable de cada consulta.
En esta área encontramos de todo. Desde los estudiosos honestos que han dedicado una vida al autoconocimiento, hasta los que luego de un curso de meditación de fin de semana formulan opiniones a diestra y siniestra.
Por otro lado, entre los científicos encontramos otras vertientes que personalmente me generan un alto grado de preocupación. Los más habituales son quienes sin bases filosóficas, encaran la astrología como una técnica, pues sólo de ello conocen y se convierten rápidamente en reproductores de recetas astrológicas.
Reitero que son la mayoría y éstos, fácilmente quedan atrapados entre las redes del determinismo a ultranza. Entre ellos hay estudiosos de muchos años, cuya única diferencia con los principiantes, es que su bagaje de fórmulas y recetas es muchísimo más amplia. Esta limitante, tal vez de las más peligrosas para los profanos, al ser la que abunda, genera un mar de confusión en el que la astrología queda atrapada entre las redes de la ignorancia y termina siendo etiquetada dentro de las actividades non-sanctas. Con todo el derecho indudablemente.
Observemos al prestigioso Carl Sagan y notaremos que inició un frente de combate donde todos sus argumentos se repiten sin cesar por los desinformados, que al igual que él, suponen que Astrología es eso que se publica en periódicos, revistas de farándula o programas de radio y televisión.
Mientras tanto, un ejército de supuestos expertos, emite opiniones que sólo contribuyen a que los científicos positivos se rían a los gritos de los disparates que se divulgan y de las predicciones que jamás se cumplirán.
¿Qué hacemos mientras tanto los astrólogos? ¿Dónde estamos? Del otro lado de la pantalla, observando pasivamente como los creadores de líneas psíquicas, horoscoperos, pronosticadores y profetas del Apocalipsis lucran con la ingenuidad y la ignorancia. Quienes tenemos los argumentos para descalificarlos, nada estamos haciendo y nuestra labor es cada vez más importante, cosa que parece no tenemos claro todavía.

SOBRE RESPONSABILIDADES

Como en cualquier actividad humana, quienes nos hemos abocado a profundizar en el conocimiento del alma humana, con la intención de convertirnos en orientadores, asumimos una responsabilidad enorme.
Trabajamos con la palabra y para nadie es un secreto que dependiendo de la utilización que hagamos de ella, puede construir o destruir en un instante. Baste un ejemplo de una "colega", permítanme llamarla así, quien a una consultante le pronosticó la muerte de su madre en tres meses, un accidente muy grave a su hijo y remató su pronostico diciéndole que era normal que estuviera deprimida, porque lo único que había en su futuro era ruina.
Este personaje, tal vez desconocido para ustedes, es muy famoso donde resido y desde hace años tropiezo con gente que pasaron por su consulta, derramando un tendal de problemas en cada uno.
Esta "profesional", formada en la India con un guía espiritual del cual porta una gran foto que exhibe en su consultorio; pertenece a algunas asociaciones norteamericanas de astrólogos y apoya su credibilidad en diplomas de cursos y honores recibidos en tales instituciones. Estos no son más que certificados de asistencia que se entrega indiscriminadamente a todos los asistentes. Los consultantes, sin ninguna experiencia, no tienen porque saberlo, lo cual los lleva a caer en sus redes sin ninguna resistencia. ¿No será posible que los organizadores de congresos, emitan certificaciones que digan claramente "este certificado no garantiza idoneidad, simplemente acredita asistencia"?
¿Qué hacemos los astrólogos en Colombia? Salvo algunas excepciones, quienes públicamente afirman que esta especie de "astrólogos", no sólo no posee ninguna ética profesional, sino además, muy escasos conocimientos, nadie opina. He llegado a la conclusión que el negocio que genera la ingenuidad, lo preservan desde los medios de difusión, hasta algunos profesionales honestos. Como no existen los parámetros...
Insisto que la palabra es creadora o destructora y que uno de los principales aprendizajes, debe orientarse a como utilizarla partiendo de la base que puede convertirse en un arma letal. Arma que uno u otro día, podría dispararse por la culata.

¿INQUISICION, NORMAS O QUE?

Muchas veces me he cuestionado por asumir posiciones tan radicales y nada flexibles. Las normas generan límites y no siempre son apropiados para el crecimiento individual.
Terminaríamos creando una nueva forma de inquisición y los antecedentes que tenemos sobre ella, no son los mejores.
Pero para mí es importante estar sentado en el teatro donde la película que proyecten sea la que quiero ver. No me interesa sujetarme a espectáculos terroríficos donde la única salida es el pánico colectivo. Y mucho menos permanecer en un recinto donde no me siento cómodo. Ahora quiero hacer una breve exposición sobre lo que entiendo por Piscis o Acuario, refiriéndome a las Eras tan publicitadas en los últimos años y que tiene mucho que ver con lo que vengo exponiendo.
La Casa XII, como todos sabemos, se expresa diciendo "yo creo". Para ninguno es un secreto que esto hemos estado haciendo durante dos milenios. Sólo hemos construido creencias y ante la inminencia del cambio, estamos cambiando de creencia nuevamente. Es decir, reemplazamos la vieja por alguna nueva. No importa cual sea. Pero, cambios, cambios, ¡ninguno! La Casa XI, mientras tanto se expresa diciendo "yo sé". Esto implica un nuevo concepto, que llega de la mano de un signo de Aire. En momentos de elucubración astropsicológica, me ha llevado a suponer que se inicia una Era de sabios y surge inmediatamente el gran interrogante: ¿sabios o locos?
Tengamos presente que históricamente más de un loco ha pasado por sabio y más de un sabio por loco. Creo que es ahora cuando debemos estar más atentos, pues de la misma forma que el paso de Neptuno (la corrupción en su vibración más densa) por Capricornio ha dejado en claro miles de maniobras fraudulentas de dirigentes, políticos y empresarios, exponiéndolos a la luz pública, lo mismo ocurrirá con Neptuno transitando por Acuario, pero a quién expondrá será a quienes se auto titulan como enviados de los dioses o a los portadores de la verdad revelada.

PROPUESTA ACUARIANA

Nada personal tengo contra quienes profesan su fe a través de movimientos religiosos y tampoco creo que es importante sentar normas o reglas sobre determinismo o libre albedrío, porque esta me parece una discusión bizantina.
Pero si creo que es de vital importancia identificarnos y crear un movimiento que tenga ciertas bases éticas elementales, que podamos exhibir públicamente, rechazando las prácticas deshonestas y asumiendo posiciones serias frente a quienes se autoerigen como descubridores de la “nueva” astrología. Con tal motivo invito a todos a escoger donde prefieren ubicarse y establecer las reglas del juego con claridad, pues desde mi lejana adolescencia sé que los musulmanes no están muy dispuestos a convivir con los cristianos o con judíos. Entonces zapatero, a tus zapatos.
Para redondear la idea del principio entre los elegidos y los científicos, pienso que hay una tercera posibilidad y es la de quienes hemos asumido el aprendizaje astrológico como una manera de entender nuestro mundo externo y proyectar desde el interior una nueva realidad, más plena de amor.
Esta palabra que puede resultar altisonante, indica que desde nuestra interioridad tenemos el potencial para crecer en nuestra capacidad de amarnos, para transmitir aquello que forma parte integral de nuestro interior. En una palabra, ser lo que pregonamos. Pues me hago eco incondicional de la idea de que es imposible saber algo, sin serlo.

VERTIENTES

Imagino que no sorprenderá a nadie que nuestros colegas, asuman actitudes diversas frente a la astrología, dependiendo de su formación individual. No obstante sigo insistiendo que tenemos a nuestro alcance una filosofía que identifica por igual a todos los movimientos. Me refiero al respeto por la vida del consultante, a la necesidad imperiosa de tener en cuenta que en nuestras manos existe una infinita "fuente de poder". La pregunta es: Poder, ¿para qué? ¿Tenemos clara la respuesta? ¿Alguna vez nos la hemos formulado?
Mientras no tengamos claro que estamos manipulando diariamente una materia mucho más peligrosa que la nitroglicerina y que una sola frase puede destruir las ilusiones y esperanzas de quien nos está consultando, es posible que estemos contribuyendo al malestar colectivo, suponiendo que hemos sido elegidos para transmitir un mensaje.
Creo que el único mensaje es potestad del hacedor, del Gran Todo Universal, de La Unidad. También he observado que nuestro proceso de evolución partiendo de la materialidad, hacia la vegetalidad, para continuar con la animalidad, paso previo a la humanidad, nos impulsa a la divinidad. De hecho, vemos con inmensa incredulidad como los profetas se arrogan el don divino de tomar decisiones sobre lo bueno o lo malo.

¿ESCUELAS O TENDENCIAS?

Sin entrar en posturas críticas, sino con el interés puramente descriptivo, voy a comentarles sobre algunas de las escuelas que conozco. Una de ellas: La Gran Fraternidad Universal, a través de su maestro iluminado Reynaud de la Ferriere, se origina en Venezuela y difunde la Astrología, tomando el nombre de la escuela alemana que impulsa la Cosmobiología. Sin ninguna diferencia con la Astrología tradicional, se atribuyen la paternidad de esta ciencia y publicitan (tengo testimonios escritos de Gurús colombianos) que el maestro impulsor de esta escuela "es" el Mesías, quien llegó para anunciar la Era de Acuario y establecer las bases de una "nueva" Astrología.
Otra de ellas, muy en boga actualmente en Colombia, tomando textos de un "astrólogo" peruano se autocalifica como Universidad de Astrología y forma a sus estudiantes en el aprendizaje de memoria de ciertos "códigos" que –según ellos- no son fórmulas o recetas, pero que permiten decidir sin riesgo de equivocarse, sobre el futuro de cada consultante. En mi poder tengo declaraciones filmadas donde una de las maestras de esta “Universidad”, asegura que ella está facultada para "determinar" con precisión de segundos, el momento de la muerte de cualquier persona y que además ha podido establecer con absoluta seguridad cuando una mujer podrá tener hijos, cuántos o si será infértil de por vida.
Otros han montado cursos donde en seis meses les enseñan a sus estudiantes como ganar dinero" (sic) con la Astrología. Otro personaje famoso en este país dictamina sobre los próximos cadáveres o futuros presidentes, mientras paralelamente establece una línea psíquica. Una Asociación de Astrólogos, tiene entre sus participantes más activos a dos profesionales, una de ellas dedicada a dictar cursos de Feng-Shui, Meditación, Yoga y Tarot y la otra diariamente en un programa de televisión nos cuenta que "para este año los nativos de Virgo deben tener cuidado con las pérdidas" (sic).
Otros, tal vez los más escasos, hemos optado por crear una Fundación, con el fin de mostrar que "hay otra opción". No sólo es el lema, sino el objetivo central. Mostrar que tenemos la posibilidad de crecer, yendo hacia nuestro interior. Para ello no es requisito pertenecer a tal o cual secta o profesar tal o cual religión.
Algunos de ustedes creerán que esto que señalo sólo ocurre en Colombia. Siento desilusionarlos. Formo parte de un foro de discusión de Astrólogos -vía Internet- y esta melange está presente en todas sus vertientes. Desde el profesional que ha montado una página para unir a "los corazones solitarios" hasta los cultores del determinismo a ultranza.
Para darles una breve idea del profesionalismo de estos defensores de la fatalidad, he enviado en varias oportunidades datos exactos del nacimiento de una "niña" (ya comprenderán el resaltado), y los fanáticos impulsores de esta vertiente (cuyo verdadero nombre es astromancia) por sobre la cual ya ha transitado la astrología moderna, desechándola por completo, no se han pronunciado hasta el momento. El único que se atrevió a formular predicciones, tuvo un momento de depresión cuando le informé que era imposible que la niña se dedicara a la ópera, porque era mi gata siamesa Himalaya.
Creo que debemos ser honestos con nosotros mismos. Confesarnos que no tenemos la capacidad adivinatoria en nuestras manos. Que somos falibles. Que teóricamente, todo es posible, pero frente a la práctica cotidiana, el margen de error en nuestras predicciones supera el 80%.
¿No creen ustedes que es hora de agruparnos y sentar las bases éticas indispensables? De cómo dice un querido astrólogo cubano, -"poner en evidencia a los que cuando no aciertan con un pronóstico, deciden "ajustar" la carta del nativo hasta que coincida, pues no es él el equivocado, sino que la hora estaba mal".
Esta propuesta solo pretende nuclear a quienes estamos identificados con el crecimiento individual, donde todos los movimientos religiosos tienen cabida, donde los sectarismos no se admitan, donde la búsqueda esté orientada a disolver este mundo ilusorio del Ego, para ser uno con el Gran Todo Universal. O si lo prefieren, disolver el Ego, para retornar y ser uno, con la Unidad.
Creo además que en esta etapa de la civilización donde las especialidades están en boga, todo tiene cabida. El ser humano es lo suficientemente diverso como para que haya una lechuga para cada ensalada.
Me parece bien que los deterministas se agrupen, pero que sean claros al especificar que "su" astrología es fatalista, que los místicos también lo hagan, pero dejando sentada su posición religiosa y quienes mezclan la disciplina madre con otras actividades ritualistas lo especifiquen. El movimiento que propongo es el de quienes practicamos la astrología no fatalista y respetuosa con la individualidad.
Decir simplemente "astrología", cuando las coincidencias profesionales y filosóficas no existen, me parece pretencioso y sin sentido.
Observemos que la medicina es clara cuando habla de lo alternativo. Todos sabemos que no pertenece a la medicina alopática y ya no importa qué es lo alternativo. Ahora solo nos queda saber si el profesional que practica esta medicina es médico o ha tomado un curso de fin de semana. Para ello existen los parámetros, creo que en nuestra profesión es hora de sentar las mismas bases.
Hemos creado una Fundación y la hemos bautizado con el nombre de MAYA. Por varias razones: Porque Maya es la hija de Apolo y la madre de Mercurio y Júpiter; porque Maya es una palabra sánscrita que significa "ilusión" y develarla es nuestro objetivo; porque Maya es la cultura indígena más inteligente de este planeta (baste con el calendario que elaboraron) y porque Maya es una sigla que significa Movimiento Astrológico Y Alternativo. Estamos recién nacidos y está formada por estudiosos de la Astrología. A los únicos que no admitiremos es a los adivinos, horoscoperos, psíquicos, fatalistas o dueños de la verdad. Es a los que estén dispuestos a asumir responsablemente su profesión a quien estaremos esperando.

Apuntes del Autor para el 2009

Esta ponencia la presenté en junio de 1998 en el Encuentro entre Astrólogos celebrado en la ciudad de Buenos Aires, Argentina. Pasados más de 10 años, ocurrieron algunas cosas adicionales a las que comento anteriormente:

1)La famosa Universidad de Astrología fue demandada por estafa y por Publicidad Engañosa, siendo multada, por la Superintendencia de Industria y Comercio de Colombia;
2) Organicé dos Congresos Internacionales de Astrología y en el segundo invité a un debate al que asistieron 180 astrólogos colombianos, titulado: “Ver el futuro, ¿atributo o manipulación?” Ofrecí diez fechas de nacimiento ajustadas al minuto, con 10 fechas en las cuales a los nativos les ocurrieron cosas. La idea era poner a prueba nuestra capacidad predictiva. De los 180 más del 90% vive de las predicciones, sin embargo ninguno quiso exponerse y participar en la experiencia. Obviamente, todos sabemos que “adivinar” es fácil a priori, nunca a posteriori porque el acontecimiento es uno solo y no varios posibles.
3) La famosa astróloga de las predicciones nefastas de larga trayectoria espiritual, asistió al Segundo Congreso y se inscribió argumentando que era “psicoanalista”. Envidiable capacidad de convertirse en profesional en apenas semanas.
4) El astrólogo que presagiaba presidentes, nunca pudo acertar con un vaticinio. Ahora continúa su práctica en Miami, dado que en Colombia su credibilidad es igual a cero. En su nuevo lugar de trabajo sigue diciendo lo mismo de hace 10 años: -“Capricornio es el diablo y la muerte”; “Escorpio es la cloaca”; “Piscis es una piraña” y otra suerte de frases que revelan el alto grado de responsabilidad que asume, al expresarse de esa forma en medios masivos de comunicación.
5) La Fundación MAYA quebró irremisiblemente al realizar dos Congresos donde los costos superaron todas las expectativas de ingresos. Aunque hubo una asistencia considerable y la mayoría coinciden en el alto grado de profesionalismo logrado en la organización, decidimos terminar la Fundación. Logramos óptimos resultados, pero sólo montamos escenarios y los resultados alcanzados están en las memorias que publicamos oportunamente. Ante la quiebra, ofrecimos las bases de datos a la comunidad astrológica nacional para que entre todos se pudiera continuar en beneficio de la Astrología, pero cada profesional prefirió continuar independientemente sin correr riesgos como los que asumimos.
6) Éstas y otras experiencias las relataré en el libro de próxima aparición, que llamaré "Verdades y Mentiras en la Astrología".

Volver arriba

 

ESTUDIO DE LAS PARTES ARÁBIGAS
POR REGENCIAS PLANETARIAS

Por Juan Trigo

En los últimos años tenemos la fortuna de disponer de tan numerosos como ilustrados trabajos sobre ese gran olvidado de la astrología moderna, como son las partes arábigas. Para una comprensión esencial de estos elementos de interpretación recomiendo al lector repasar la bibliografía que cito al final de esta comunicación. Yo voy por tanto aquí a ir directamente a objeto de mi aportación.La mayoría de los procesos de investigación nacen de la necesidad de comprender. En mi caso, después de muchos años tratando de transcribir los vestigios de los originales “lotes” griegos al lenguaje común de nuestros días me he decidido por hacerlo al revés, emplear los instrumentos que usamos modernamente (aunque siempre proceden de la Tradición) para aportar una propuesta de interpretación. He dicho vestigios, porque todos sabemos que lo que hoy usamos de astrología no es ni una foto borrosa de un dibujo a mano alzada de la punta de iceberg de lo que llegaron a ser las enseñanzas en astrología de la antigüedad. De ahí que sea tan inquietantemente difícil aplicar a la vida cotidiana los dictados literales de Guido Bonnatus, Al Biruni, Ben Ragel, etc. Y como yo no me resignaba a dejarlo por imposible o usar la imaginación o la devoción (ninguna de cuyas cualidades, desgraciadamente, se atribuye a Capricornio, mi signo solar) simplemente he tratado de buscar una vía pragmática.En síntesis, un parte (o una parte o un lote, lo que en esta vida te está destinado respecto de una u otra área) es la expresión de dos planetas a través del Asc. o de otra casa. Pues bien, lo que propongo es tener presente el estado cósmico de cada uno de esos planetas en la carta natal en particular que estamos estudiando (posición por casa y signo, aspectos y de qué casa es regente) para “leer” en consecuencia la interpretación de la parte igualmente por casa y signo. Ya recuerdan algunos de mis lectores que sigo manteniendo mi oposición al método de las recetas en astrología, para substituirlo por la interpretación directa y genuina de la carta natal basada en la combinación de cada uno de sus elementos.
Quiero decir que no me sirve de mucho el uso de los nombres con que la tradición bautiza a las partes y de menos aún sus descripciones literales. Por ejemplo la parte que se extrae de sumar al Asc la diferencia de longitudes entre Saturno y el Sol recibe el nombre una veces de “Fatalidad”, otras “del Padre”, como también Ben Ezra llega a llamarle de la “Victoria”, porque aquella significación de fatalidad puede transformarse en victoria por el instinto de seguridad y perseverancia de las ambiciones, que residen en la voluntad o consciencia de la persona. Aunque lo difícil del caso sea discernir a priori si la persona será capaz o querrá hacer esa transformación.Es de todos sobradamente conocido por la experiencia que la Parte de Fortuna encierra significaciones muchísimo mas profundas y sutiles que lo que mundanamente puede sonar con la pronunciación de la palabra “Fortuna”.En síntesis, me propongo soslayar dos problemas a la hora de interpretar las partes arábicas, que probablemente hayan sido la causa de su caída en desuso: El nombre y la interpretación.

- En cuando al nombre atribuido (Fatalidad, Amor, Hermanos, Fortuna, etc.) no es más que una excesiva simplificación, casi un acrónimo, si me lo permiten, que resulta más críptica que explicativa.

- Y por lo que a la interpretación respecta, seguimos encontrándonos con descripciones, a mi modo de ver, fosilizadas.

En cuanto al primer problema propongo dejarlo como está en los textos, pero no en nuestro oficio. Propongo referirnos a los nombres de las (los) partes con la misma impunidad con que llamamos “planetas” a los 10 cuerpos celestes que trabajamos normalmente en la carta, sabiendo que ni el Sol ni la Luna pueden llamarse como tales astronómicamente. Le llamaré, por ejemplo, Parte de la Fatalidad sin que me tiemble el corazón porque aquel punto de la carta sea augurio de alguna tragedia, ni me solazaré excesivamente cuando me encuentre con el Parte del Amor, etc.
Y en cuanto al segundo problema echaré mano del avance que supuso a la Tradición Astrológica la aportación de Morín de Villefranche, sobre los significados del estado cósmico de los planetas, es decir, por su posición en casa, signo y regencia.Y resistiré también la tentación de rebautizar las partes arábigas según la interpretación concreta que yo pueda hacer para cada carta en cuestión, por ejemplo la parte llamada del “Infortunio”, o del “Padre”, etc. pueden recibir otro nombre o requieran toda una frase, según necesite crear nuestra propia interpretación. Esta aportación, como digo, ha surgido (como parece que surgen algunos de los avances en la conquista del conocimiento), de mi doble dificultad tanto en asociar los nombre que los antiguos dieron a las partes como de su interpretación.Aquí propongo utilizar la carta natal y los datos biográficos disponibles de Albert Einstein, un Piscis / Cáncer que cambió el curso de la historia con la publicación de tres artículos, en 1905, a la edad de 26 años, especialmente el tercero de ellos en el que planteaba la teoría de la relatividad restringida, cuando aún trabajaba en una oficina de patentes en Berna, y sin apoyar tales artículos con la más mínima referencia bibliográfica, contrariamente a lo que como se apoyan siempre los artículos científicos.

Carta y datos de Einstein. 14/3/1879, 11:30 a.m. Ulm (48 N 24, 10 E 00)

 

 

Para empezar, como en todo proceso de interpretación propongo analizar los contenidos de la Carta Natal de mas a menos importante.

Pero voy a hacer una restricción, y es la de no considerar la composición de partes arábicas con los planetas transaturninos, por el simple hecho de que en la época de la creación de las partes estos planetas no eran tomados en consideración, aunque no pueden escapar, desde luego, a mi análisis global de la Carta.

 

Por orden clásico (Sol, Luna, Asc):

- 1. El Sol en el primer signo de la X

- 2. Asc Cáncer, Luna en la VI en Sagitario.

- 3. Planetas dominantes por estado cósmico.

Podemos luego buscar significadores de diversas facetas de la vida del personaje a estudiar, pero siempre he opinado que de los personajes públicos lo más seguro en investigación astrológica son sus hechos biográficos, porque son comprobables cronológicamente, a diferencia de cuando estudiamos la carta natal de un consultante del que hemos de ocuparnos de intimidades, algunas de las cuales ni siquiera pueden salir en sus biografías, en el caso de que las hubiere.

Al utilizar la Carta Natal de Einstein para la investigación astrológica que propongo lo más evidente es sin duda su contribución al cambio tan espectacular que dio la física en los primeros años del siglo XX. Por lo tanto, además de los significadores básicos de la carta natal, el Sol, la Luna y el Asc, iremos a buscar los de la casa IX, el pensamiento trascendente, la X su proyección social y alguna más que veremos más adelante.Y si queremos ponernos en la piel de nuestros colegas grecolatinos y árabes, ya que estamos estudiando las partes arábicas (que recordemos ya fueron empleadas por los griegos, como Marco Manilio y que llamaron “lotes”), debemos considerar la regencia de Acuario (Casa IX) por Saturno.En definitiva, de la multitud de partes que podemos extraer en la carta natal nos fijaremos primero en las que relacionen el Sol, la Luna y Saturno porque son planetas fundamentales en la carta de Einstein. En otra, tomaríamos otros, porque otros planetas serian por ejemplo regentes del Asc, etc.

Voy a proponer la interpretación bajo el análisis del estado cósmico de los planetas implicadosY una vez escogidas estas partes haremos lo único que procede en investigación astrológica: la comprobación por los hechos. Y esta comprobación deberá echar mano de la multitud de técnicas de la dinámica astrológica, como son las direcciones, las profecciones, los tránsitos, revoluciones, etc.Como de la vida de personajes públicos solo disponemos de sus biografías, no podemos basar el estudio en acontecimientos puntuales del año, como hacemos con nuestros consultantes de quienes podemos conocer detalles muy precisos, y por ello no puedo utilizar aquí la técnica que propone Tito Maciá de la evolución en el año del Ascendente de la Revolución solar, que para consulta es muy útil. Tengo que utilizar direcciones, profecciones y Tránsitos que interpreten acontecimientos importantes a lo largo de toda la vida de la persona, que son los registrados en las biografías. En este caso he utilizado: “Einstein” de Denis Brian editado por Acento en 2005, traducción de la primera edición inglesa por John Wiley & Sons de 1996, bajo el título original “Einstein, a life”.El siguiente criterio de investigación es trabajar con un método de predicción que pueda cubrir todo el desarrollo del círculo zodiacal con el objeto de afectar a todas las partes con el mismo criterio. He escogido las profecciones del C60, para lo cual he gozado del privilegio de indicaciones personales de Demetrio Santos, el investigador (decano del colectivo de astrólogos de España) que antes que nadie y más documentadamente ha trabajado en este tema. Indicaciones que incluyen que la división ha de hacerse por 6,18, en lugar de 6, como utilizan algunos programas o métodos de astrología, y tener en cuenta la “fatiga” (en sus palabras) de este cálculo con los años, una desviación en el tiempo de la relación Júpiter-Saturno, a la hora de comprobar los hechos.Y a la hora de interpretar he tratado de tener presente esta última circunstancia, que las profecciones C60 proceden de la relación Júpiter-Saturno, los dos poderes mundanos con las que hay que negociar: Apariencia-realidad, expansión-contracción, ilusión-inhibición, provisionalidad-permanencia, mensaje-silencio, colectividad-soledad y la alternancia de registros o niveles de influencia que ambos planetas tienen sobre todos los ámbitos de la regulación y el control, desde la justicia social compasiva a la implacable, etc.Y por supuesto que todo ello hay de particularizarlo a la carta que estamos estudiando. En ella Júpiter esta en acuario en la casa IX y es regente de la VI, opuesto a Urano, su dispositor y cuadrado a Plutón, mientras que Saturno esta en Aries, segundo signo de la casa X, regente de VII y VIII, conjunto a Mercurio y quincuncio a Urano. Obviamente pondríamos escribir muchas páginas interpretando ambos estados cósmicos, pero eso seria un ejercicio demasiado general y prefiero profundizar en la interpretación cuando vaya a abordar cada caso particular.A continuación voy a estudiar las C60 de las partes arábicas propuestas en la tabla anterior, que he escogido teniendo en cuenta la importancia, a mi juicio, de los planetas implicados, y voy a comparar su interpretación con los hechos relatados en la biografía.
En la tabla II relaciono las fechas aproximadas en que el Asc por profección C60 conjunta a cada una de las partes seleccionadas y una frase que sintetiza acontecimientos importantes de aquel momento que desarrollaré en cada caso.El lector interesado en repasar estos cálculos o utilizar las hojas de cálculo que he construido no tiene más que ponerse en contacto con migo para que se las facilite. Como indico al principio, creo necesario profundizar y desarrollar una técnica de interpretación actualizada de estos elementos astrológicos de la antigüedad que han quedado injustificadamente en desuso.Para empezar, como en todo proceso de interpretación propongo analizar los contenidos de la Carta Natal de mas a menos importante.Pero voy a hacer una restricción, y es la de no considerar la composición de partes arábicas con los planetas transaturninos, por el simple hecho de que en la época de la creación de las partes estos planetas no eran tomados en consideración, aunque no pueden escapar, desde luego, a mi análisis global de la Carta.

Por orden clásico (Sol, Luna, Asc):

- 1. El Sol en el primer signo de la X

- 2. Asc Cáncer, Luna en la VI en Sagitario.

- 3. Planetas dominantes por estado cósmico.

Podemos luego buscar significadores de diversas facetas de la vida del personaje a estudiar, pero siempre he opinado que de los personajes públicos lo más seguro en investigación astrológica son sus hechos biográficos, porque son comprobables cronológicamente, a diferencia de cuando estudiamos la carta natal de un consultante del que hemos de ocuparnos de intimidades, algunas de las cuales ni siquiera pueden salir en sus biografías, en el caso de que las hubiere.
Al utilizar la Carta Natal de Einstein para la investigación astrológica que propongo lo más evidente es sin duda su contribución al cambio tan espectacular que dio la física en los primeros años del siglo XX. Por lo tanto, además de los significadores básicos de la carta natal, el Sol, la Luna y el Asc, iremos a buscar los de la casa IX, el pensamiento trascendente, la X su proyección social y alguna más que veremos más adelante.Y si queremos ponernos en la piel de nuestros colegas grecolatinos y árabes, ya que estamos estudiando las partes arábicas (que recordemos ya fueron empleadas por los griegos, como Marco Manilio y que llamaron “lotes”), debemos considerar la regencia de Acuario (Casa IX) por Saturno.En definitiva, de la multitud de partes que podemos extraer en la carta natal nos fijaremos primero en las que relacionen el Sol, la Luna y Saturno porque son planetas fundamentales en la carta de Einstein. En otra, tomaríamos otros, porque otros planetas serian por ejemplo regentes del Asc, etc.Voy a proponer la interpretación bajo el análisis del estado cósmico de los planetas implicadosY una vez escogidas estas partes haremos lo único que procede en investigación astrológica: la comprobación por los hechos. Y esta comprobación deberá echar mano de la multitud de técnicas de la dinámica astrológica, como son las direcciones, las profecciones, los tránsitos, revoluciones, etc.Como de la vida de personajes públicos solo disponemos de sus biografías, no podemos basar el estudio en acontecimientos puntuales del año, como hacemos con nuestros consultantes de quienes podemos conocer detalles muy precisos, y por ello no puedo utilizar aquí la técnica que propone Tito Maciá de la evolución en el año del Ascendente de la Revolución solar, que para consulta es muy útil. Tengo que utilizar direcciones, profecciones y Tránsitos que interpreten acontecimientos importantes a lo largo de toda la vida de la persona, que son los registrados en las biografías. En este caso he utilizado: “Einstein” de Denis Brian editado por Acento en 2005, traducción de la primera edición inglesa por John Wiley & Sons de 1996, bajo el título original “Einstein, a life”.El siguiente criterio de investigación es trabajar con un método de predicción que pueda cubrir todo el desarrollo del círculo zodiacal con el objeto de afectar a todas las partes con el mismo criterio. He escogido las profecciones del C60, para lo cual he gozado del privilegio de indicaciones personales de Demetrio Santos, el investigador (decano del colectivo de astrólogos de España) que antes que nadie y más documentadamente ha trabajado en este tema. Indicaciones que incluyen que la división ha de hacerse por 6,18, en lugar de 6, como utilizan algunos programas o métodos de astrología, y tener en cuenta la “fatiga” (en sus palabras) de este cálculo con los años, una desviación en el tiempo de la relación Júpiter-Saturno, a la hora de comprobar los hechos.Y a la hora de interpretar he tratado de tener presente esta última circunstancia, que las profecciones C60 proceden de la relación Júpiter-Saturno, los dos poderes mundanos con las que hay que negociar: Apariencia-realidad, expansión-contracción, ilusión-inhibición, provisionalidad-permanencia, mensaje-silencio, colectividad-soledad y la alternancia de registros o niveles de influencia que ambos planetas tienen sobre todos los ámbitos de la regulación y el control, desde la justicia social compasiva a la implacable, etc.Y por supuesto que todo ello hay de particularizarlo a la carta que estamos estudiando. En ella Júpiter esta en acuario en la casa IX y es regente de la VI, opuesto a Urano, su dispositor y cuadrado a Plutón, mientras que Saturno esta en Aries, segundo signo de la casa X, regente de VII y VIII, conjunto a Mercurio y quincuncio a Urano. Obviamente pondríamos escribir muchas páginas interpretando ambos estados cósmicos, pero eso seria un ejercicio demasiado general y prefiero profundizar en la interpretación cuando vaya a abordar cada caso particular.A continuación voy a estudiar las C60 de las partes arábicas propuestas en la tabla anterior, que he escogido teniendo en cuenta la importancia, a mi juicio, de los planetas implicados, y voy a comparar su interpretación con los hechos relatados en la biografía.

En la tabla II relaciono las fechas aproximadas en que el Asc por profección C60 conjunta a cada una de las partes seleccionadas y una frase que sintetiza acontecimientos importantes de aquel momento que desarrollaré en cada caso.

El lector interesado en repasar estos cálculos o utilizar las hojas de cálculo que he construido no tiene más que ponerse en contacto con migo para que se las facilite. Como indico al principio, creo necesario profundizar y desarrollar una técnica de interpretación actualizada de estos elementos astrológicos de la antigüedad que han quedado injustificadamente en desuso.

Div 6,18
Fecha aproximada
Acontecimientos biográficos





Fatalidad/Padre/Victoria
Saturno - Sol
1,73
Nov 80

Controversia
Júpiter - Marte
4,92
Enero 84
Cae enfermo (Pág. 20)
Fe
Mercurio - Luna
17,58
Oct 1896
Primer Romance.
La Madre
Luna - Venus
38,44
Agosto 1917
Primera propuesta al Nóbel Pág. 154
Herencia, profesión
Luna - Saturno
40,51
Sept 1919
Se divorcia de Mileva
Fortuna
Luna - Sol
42,24
Mayo 1921
Premio Nóbel de Física
Infortunio
Marte-Saturno
47,37
jul-26

Comprensión
Marte - Mercurio
47,54
Oct 1926

Manifiesto pacifista con Ghandi. Y con Heisenberg "Dios no juega a los dados", conoce a Freud

Pasión
Marte - Sol
49,19
Mayo 1928
Manifiesto de admiración en el funeral de Lorentz
El Padre
Sol - Saturno
56,52
Oct 1933
Se establece en Princeton
Asc

58,25
Junio 1937

Fatalidad/Padre/Victoria
Saturno - Sol
59,98
Ene 1939
Se revela el peligro de que Hitler pueda tener la fisión nuclear
Controversia
Júpiter - Marte
63,17
Abril 1942

La carrera por la bomba atómica

 

 

Tabla II. Las fechas aproximadas de la profección de las partes con los hechos biográfico

1. Profección C60 a la Parte de la Fatalidad/Padre/Victoria. Noviembre 1980

No hay datos biográficos concretos de cuando Einstein contaba un año y medio de edad, aparte de que al parecer no empezó a hablar hasta los 3 años y que se llevaba muy mal con su hermana, incluso con violencia hacia ella, a no ser que esa parte del Padre refleje que la familia se trasladó por esa época a Munich, donde permaneció hasta 1895, y donde cursó sus estudios primarios en una escuela católica; un periodo difícil que sobrellevaría gracias a las clases de violín que le daría su madre y a la introducción al álgebra que le descubriría su tío Jacob.
La posición de Sol y Saturno en la X natal podrían hacernos pensar que aquel traslado a Munich puede tener alguna significación especial en la profesión de Einstein, y por ello lo recoge la profección a la parte.Quienes me conocen saben que soy contrario a emplear la imaginación (salvo para escribir mis novelas) y mucho menos a especular para tratar de hacer coincidir las cosas a la fuerza. Yo necesito que la astrología sea una herramienta útil de conocimiento, y para ello hay que emplear el rigor científico y el análisis objetivo.Por ello, me limitaría, a falta de más elementos biográficos comprobados, a considerar que en aquel traslado a un entorno social diferente (donde recibir o no la aprobación de los demás, típico de casa X, opuesta a la IV, el domicilio) impulsado por su tío Jacob, socio de su padre, como medio de prosperar en el negocio electroquímico familiar, y pasar del modesto apartamento de Ulm a una casa grande con jardín y hermosos árboles, e ir a una escuela de religión diferente, pero en la que no experimentó rechazo, podría suponer un cambio difícil para un niño de casi dos años, pero propiciando una apertura de horizonte suficientemente significativa.Por todo ello no parece que la palabra Fatalidad pueda aplicarse en este caso porque ese vocablo más bien se refiere a sucesos que cierran puertas o limitan las posibilidades de desarrollo de la persona, y en cuanto a Victoria, según aplica Ben Ragel a esta parte, tampoco puede pensarse que un niño de esa edad pueda haber tenido una acción decisiva en ello. Más bien podríamos pensar en el vocablo “Padre” en el sentido de quien estimula el modelo de acción personal en el niño, pero trasladado a su tío Jacob, no a su padre, que simplemente se dejó arrastrar.En algunos tratados también se llama Parte del Padre a la reversa de la que estamos considerando, es decir la que se obtiene por diferencia entre las longitudes del Sol y Saturno, y de la que nos ocuparemos en su fecha de profección (1933), pero que llegados a este punto creo que es el momento de hacer el análisis comparativo de ambas y tratar de ver si los hechos pueden correlacionarse con sus significados:La extracción de estas dos partes es un clásico en este método de predicción, ya que se refiere a la relación entre dos importantes cuerpos celestes de la carta (como lo es la Parte de Fortuna, que no analizo aquí por ser sobradamente conocida por todos, y que según se la carta diurna o nocturna se extrae de una u otra manera entre el sol y la Luna). En primer lugar reflexionemos sobre el resultado de extraer una u otra parte, es decir entre la diferencia del ascendente a uno de los planetas o al otro. Y lo primero que vemos es su diferente posición respecto del ascendente (lo cual es una obviedad de cálculo, pero no de interpretación). Veamos:

-s+Asc se encuentra en la casa I.

s-S+Asc se encuentra en la casa XII

Sin pecar de ser imaginativo, no hay duda que ambos significados son claramente diferentes: El primero se sitúa en la posición del yo frente al mundo y el segundo en la de la existencia que precede al nacimiento del Yo, o en la reclusión fuera del mundo de la acción, que viene a ser equivalente (Casa XII).
En lo que hay que tener más cuidado es el siguiente paso, es decir en la reflexión sobre el significado que puede tener el que Saturno está más alejado que el Sol respecto del Asc. He leído en más de una ocasión, y yo también he participado de esa reflexión, que esa diferencia indica el camino que ha de recorrer el Sol para encontrar a Saturno, es decir el esfuerzo por una posición en el mundo (Saturno en la X) frente a la realidad existencial del Yo (el Sol) en el mundo (casa X). Tratando de ser riguroso (y por tanto obviar la especulación) parece seguro que en la reflexión astrológica de estas dos partes se encuentra la diferencia entre el significado de ambos cuerpos celestes en el papel director del Yo.Y para evitar dejarme llevar por esa especulación imaginativa a la que tanto temo prefiero recluirme en el análisis de la carta que estamos tratando y echar mano de la inestimable ayuda de la aportación de Morín de Villefranche sobre el estado cósmico de los planetas, que es particular e intransferible para cada carta. Por ello me recluiré aquí a este análisis y evitaré peligrosas generalizaciones.Sin lugar a dudas la casa donde se encuentra Saturno significa dónde pone el nativo mayor esfuerzo, porque este planeta significa siempre esfuerzo, dificultad, etc., y la casa donde se encuentra el Sol es donde se expresa el Yo superior (los cuales significados se aplican obviamente para todas las cartas). Y en la carta de Einstein coinciden en casa, pero no en signo, es decir, coinciden en posición, pero no en regencia. Ambos planetas actúan para el reconocimiento mundano de Einstein, pero en el caso de Saturno lo hace por causa de los asuntos de las casas VII, VIII y IX (regencia septenaria de acuario), es decir por el instinto de pertenencia aun grupo social por parte de Einstein (reforzada por la presencia de Marte dispositor de Saturno en la VIII). Sin duda la posición de Saturno en la casa X indica el esfuerzo del nativo por conseguir el reconocimiento social con la ayuda de los demás. Pero de los demás en singular, es decir, pareja, socios, compañeros de profesión etc.En cuanto al Sol, a pesar de no despreciar su regencia de Leo, para mí su posición es sintética y radiante, única. Allí donde esté el sol, además de arrastrar los asuntos de la casa en la que es regente, lo considero en sí mismo como el significador del Yo superior. Por tanto su posición en la casa X y en su mismo signo me hace pensar en el brillo social que tuvo el sabio por si mismo y por sus propios valores globales, sintéticos, resumen de su personalidad.Como inciso diré que opero igual con la Luna: sin obviar su regencia de los asuntos de la casa cuya cúspide se encuentra en Cáncer, me indica la personalidad emocional del nativo, el niño, o la autoimagen que creó el niño, etc.

Por todo ello, en resumen, ambos planetas indican porque y por causa de qué Einstein tuvo la proyección social que tuvo, y en cuanto a la comparación
Voy a resumir ahora el análisis preliminar de ambas partes, no sin antes recomendar al lector la conveniencia de aplicarlo a cartas natales concretas y teniendo en cuenta el estado cósmico de los planetas implicados. Como ilustración añadiré que la comprobación en mi propia carta natal me aportó valiosas reflexiones bastante distintas en cuanto al ámbito de aplicación de las que se me ocurren para la carta de Einstein, a pesar de que Saturno en mi carta también se sitúa en el segundo signo de la Casa X.S-s+Asc indicará dónde, cómo y porque hay que buscar las motivaciones del esfuerzo del sabio por abrirse camino en una posición social (S) frente a sus propias motivaciones personales (s), y probablemente aquel cambio de domicilio (y de entorno) de Ulm a Munich para el pequeño Albert de menos de dos años (profección C60), pueda darnos las claves de su propósito como persona en el mundo (Asc), mientras que s-S+Asc en la casa XII nos hablaría de la supremacía de la personalidad frente a los mandatos del mundo, que analizaremos con la C60 correspondiente a 1933.

Siguiendo la metodología de investigación propuesta, podemos seguir el análisis de ese hito en la biografía de Einstein aplicando el mismo concepto del C60, es decir de los ciclos Júpiter-Saturno. Recordemos que las profecciones podrían ser como disponer de señales indicadoras a lo largo de una carretera. Si las revoluciones solares podrían asimilarse a la evolución del estado de conciencia del conductor, o las direcciones secundarias a la ruta que se ha planteado seguir, las profecciones C60 serian las indicaciones del mundo por el que va transitando, como por ejemplo límites de velocidad, desvíos, cruces de carreteras, señalización de poblaciones, etc. Como hemos indicado más arriba en la carta de Einstein la dualidad Júpiter-Saturno podría indicarnos el servicio a las metas posibles de renovación y cambio en la humanidad (Júpiter en IX, regente de VI, dispuesto por Urano, primer planeta naciente y único en el primer cuadrante) frente a los objetivos personales de reconocimiento mundano (Saturno en X, regente de VII, VIII y IX, dispuestos por Marte en VIII). Lo cual podría llevarnos a pensar que en la materia altamente moldeable de un niño de dos años (pido disculpas a los detractores del psicoanálisis) los drásticos cambios de entorno producidos por el traslado familiar debieron marcar esa dualidad entre la servitud de un cambio imprevisto de entorno y la conveniencia de echar mano de alianzas para hacerle frente a la permanente necesidad del niño por ser reconocido.

Vamos a seguir con las siguientes C60 a las partes.

2. Profección C60 a la Parte de la Controversia. Enero 1984

La trascripción de una anécdota citada en la obra de Denis Brian ocurrida hacia Enero de 1884 (época en que ocurre la C60 a la llamada “Parte de la Controversia”, expresión por el Ascendente de la dualidad Júpiter-Marte) tal vez nos aclare un poco la lo que pretende indicarnos esta parte.

Las pocas veces que el pequeño Albert se reunía con niños de su edad, se mostraba tranquilo e introvertido, como un espectador. Sus parientes lo consideraban un compañero encantador que nunca participaba en las peleas de los otros niños, salvo para separar a los contrincantes. Sin embargo su hermana menor conocía al otro Albert, el pequeño trasto de temperamento salvaje, y le tocó aguantar lo peor de su ferocidad. Maja escapaba a daños serios y frecuentes porque sabía detectar la irrupción de la ira (se le ponía la cara amarilla) y corría a resguardarse. No obstante, el cambio de color no era una señal de aviso infalible. En cierta ocasión Maja estuvo a punto de sufrir una conmoción cerebral por una pelota de bolos que Albert le tiró a la cabeza. Otra vez, su rostro pasó del rosa al amarillo pero, o a ella se le había acabado la suerte, o no estaba mirando. Él se le echó encima y le golpeó la cabeza con una azada de jardín. Años después, cuando se convirtió en un pacifista consagrado que, literalmente, no mataba una mosca, Maja bromeaba: «Hay que tener la cabeza muy dura para ser la hermana de un pensador».

El «pensador» surgió de repente del pequeño Jekyll y Hyde cuando Albert cayó enfermo en la cama con cinco años. Para entretenerlo, su padre le regaló una brújula magnética. En lugar de arrojársela a su hermana, Albert se dedicó a moverla y girarla con la esperanza de pillarla despistada. La brújula lo dejó intrigado y desconcertado. ¿Qué fuerza invisible, se preguntaba, obligaba a la aguja a apuntar siempre hacia el norte? Era como una paloma mensajera mecánica con un sistema incorporado para encontrar la dirección. Durante mucho tiempo, trató de resolver el enigma y descubrir la respuesta por sí solo.

3. Profección C60 a la Parte de la Fe. Octubre 1896.

A sus 17 años el joven Einstein tiene su primer romance en la persona de Marie Winteler, del cual ha quedado abundante y apasionada correspondencia.

Pero antes tengo que explicar el preámbulo. Con 15 años la supervivencia del negocio familiar de electrotecnia obliga a la familia a un nuevo traslado, esta vez en la ciudad de Pavía, cerca de Milán donde el acaudalado tío Caesar Koch acepta financiar la nueva etapa del proyecto de Hermann y Jacob Einstein a condición de que se trasladen allá para vigilar de cerca el uso que hacen de las finanzas. Albert es obligado a quedarse en Munich porque así lo manda la ley relativa al servicio militar, por la cual los jóvenes han de hacerlo antes de poder trasladarse al extranjero. Ha de dejar con disgusto la espaciosa casa y el hermoso jardín para trasladarse a una pensión, y además sufre las torturas de asistir a un colegio cuyas clases no le interesan en absoluto y le hacen cosechar la animadversión de sus profesores. Contrariamente a la imagen de la serenidad de Buda que tenemos de él, en su juventud fue un muchacho inquieto, muy nervioso y emocional, y sobre todo se sentía abandonado. Y tan abiertamente manifestó su desasosiego que un médico de familia tuvo que redactar una carta “a quien corresponda” advirtiendo que el joven se desmoronaría a menos que se le permitiera reunirse con su familia en Italia. Se obró el milagro y el joven Albert pudo gozar de un período de recuperación junto a los suyos al tiempo que se dedicaba a admirar el arte italiano en largos paseos por los barrios monumentales y las galeritas de arte de la ciudad. Recuperación que se completó con las gestiones de Hermann para convencer a su hijo de matricularse en una escuela profesional con el punto de mira fijado en el Politécnico de Zúrich. Una vez más el joven Einstein tuvo que soportar lo insoportable para él: asistir a clases y estudiar asignaturas que no despertaban su interés. Terminó en un aparente fracaso porque no pasó el examen de ingreso en el politécnico al haber fallado el francés, la química y la biología. Fracaso aparente, porque uno de los profesores, Heinrich Weber, quedó tan impresionado del examen de matemáticas que lo invitó a asistir a sus clases de oyente, y el mismo director del centro, Albin Herzog, reparó en que Einstein era dos años más joven que el resto de los alumnos, con lo cual le propusieron admitirle con tal de que presentara un certificado de estudios secundarios en un centro de su elección. La familia eligió un centro de enseñanza secundaria del pueblecito de Aarau, a 40 Km de Zúrich. Y su suerte no quedó ahí sino que además otro de los profesores, Jost Winteler, que tenía tres hijas, una de las cuales era Marie, lo admitió en su casa como huésped. El romance impregnó maravillosa y prometedoramente a las dos familias y en los períodos en que por cuestiones de trabajo o traslado ambos tuvieron que escribirse, esta correspondencia es una verdadera exaltación del amor, que ya no iba a darse más en la biografía del científico, por más que su sensibilidad y altruismo nos haya dejado un abundante e inspirado epistolario a sus amigos y admirados colegas.

Y me gustaría dejar al lector el análisis de lo siguiente, porque temo dejarme llevar por un exceso de especulación con respecto de la regencia de Saturno a las Casas VII y VIII.

Hacia la fecha en que ocurre la C60 de la parte llamada de la Fe, Octubre de 1986, Einstein se hallaba volando a lomos de cisne por los luminosos prados de su romance con Marie Winteler. A su traslado a Zúrich para ingresar en el politécnico Marie le siguió escribiendo, pero una vez allí el corazón de su amado Albert dejó de pertenecerla. Mileva Maric, una joven serbia de su clase de física había captado su interés y el “amor eterno” por Marie fue desapareciendo con rapidez. En las vacaciones del verano de 1987 en lugar de reunirse con Marie, según lo acordado, acudió a casa de su familia en Pavía. Incapaz de contar a Marie la verdad, se limitó a dejar de escribirla. Y si Albert le comunicó a Marie que su idilio había terminado, esa carta no figura en los archivos. Cuando escribió a Aarau para comunicar que no iba a poder aceptar la invitación de los Winteler de pasar unos días con ellos, dirigió la misiva a la madre de Marie, y aunque aludía de manera tangencial a la ruptura, de la que se hacía culpable, en ningún momento escribió el nombre de Marie.

4. Profección C60 a la Parte de La Madre. Agosto 1917.

Para tratar de encontrar alguna correlación con los significados de este parte y la fecha biográfica de Einstein deberíamos considerar que la intensa actividad en su trabajo como científico convirtió a los años 1915, 16 y primera mitad del 17 fueron en un barril de pólvora a punto de estallar. Por tercera y cuarta vez consecutiva se le propone como candidato al Nóbel de Física, a finales de Noviembre de 1915 da a conocer su Teoría General de la Relatividad provista de una síntesis tan revolucionaria como que la gravitación no es una fuera de atracción que actúa en el espacio sino una manifestación de la geometría del universo: la materia provoca que el espacio sea curvo y por lo tanto se mueve en él siguiendo el camino más corto por su contorno
Los horrores de la guerra se sumaron a esa presión. El 7 de mayo de 1915 un submarino alemán hunde el trasatlántico Lusitania con 115 pasajeros estadounidenses, preludio de la entrada de los Estados Unidos en el conflicto el 6 de Abril de 1917.

Los tormentosos preludios de su divorcio con Mileva y el alejamiento de sus dos hijos Eduard y Hans, también ocuparon su espacio en aquellos intensos años, de vida de soltero entregado a su trabajo y comiendo poco y mal que desembocan en una Grave enfermedad gástrica en Octubre 1917 que pensó se trataba de cáncer y ya se preparaba para morir.
Pero la culminación llegó en verano de 1916 con los largos meses de emocionada defensa de su amigo el físico y pacifista militante Fritz Adler, encarcelado por atentar contra el primer ministro austriaco, al que finalmente conmutaron la pena de muerte por cadena perpetua y salió libre terminada la guerra.
La parte llamada de la Madre establece la posición del intervalo entre el camino de la Luna, regente natal de Einstein, y el de Venus regente de XI, ¿la defensa de su amigo Adler? O de la V, ¿Su creación de la teoría general de la relatividad?

Grave enfermedad Octubre 1917

Profección C60 a la Parte de la Herencia/profesión. Septiembre 1919

Luna-Saturno igual que la parte de Sirvientes Luna-Mercurio

Febrero 1919 de divorcia de Mileva y en Junio de 1919 de casa con su prima Elsa, terminando con una vida de soltero que casi le mata.

En Septiembre de 1919 se produce la confirmación de la teoría de la relatividad mediante la desviación de la luz debida a la gravitación por el astrónomo Arthur Eddington tomando fotografías de la luz estelar durante el eclipse de Sol en la isla Príncipe al oeste de África al mismo tiempo que otro astrónomo británico Frank Dayson hacia lo propio en Sobral, al Norte de Brasil. Pero los irrefutables resultados llegaron tarde para que se le concediera el premio Nobel aquel año que lo recibió Johannes Stark de la universidad de Greifswald. En 1918 fue Max Plank el galardonado.
Indudablemente aquel año Albert Einstein se convirtió en el centro de atención del mundo. La posición de la Parte tan próxima al Sol y en el primer signo de la X indica esa atención, pero la correlación astrológica de no haber sido comprendido e incluso desprestigiado en un promer moment deba irse a buscar a la media cuadratura de ese punto a Neptuno, regente de la X, o a la cuadratura de Júpiter (regente septenario de X) a Plutón. Relata la biografía de Denis Brian que a la rueda de prensa el New York Times envió a un comentarista deportivo que obviamente no podía entender nada o que el Manchester Giuardian hizo lo propio con un especialista en música. Y no solo hubo confusión sino ataques. El astrónomo británico Charles Lane Poor llegó a decir que aquellas pruebas de observación astronómica no existían. El físico Oliver Lodge de la Universidad de Birmingham llego a decir que la teoría de la relatividad era “repugnante para el sentido común”. Einstein diría que “el sentido común es un depósito de prejuicios que se forma en la mente antes de cumplir los dieciocho años”.

5. Profección C60 a la Parte de la Fortuna. Mayo 1921.

Finalmente la parte de fortuna se correlaciona con la concesión del Premio Nobel en 1921, que se pospuso al 1922. Probablemente el dispositor de esta, Marte, en la casa VII cerca de la cúspide de la VIII fue un terreno más propicio para la realización que la parte anterior en un terreno dispuesto por Neptuno. Aunque ese Marte en semicuadratura al Mc y sesquicuadratura al Ic podría correlacionar con los violentos acontecimientos que se desarrollaban en el mundo de Einstein, derrotada la fugar República de Weimar, el cabo Adolf Hitler instigaba a cometer cualquier tropelía a los Freikorps embrión de los Guardias de Asalto y se iba haciendo poco a poco con el poder.
El 1 de Abril de 1921 llega con Elsa a Nueva York, fue su descubrimiento de América. En mayo se prodiga en conferencias y ruedas de prensa y comentarios a favor de que los judíos debieran tener un estado propio. Toda la gloria y la controversia giran en torno a él como un torbellino.
La personalidad infantil, pero segura de si misma del sabio deja desconcertados a los espectadores por la cantidad de chistes y frases socarronas que no saben si reír o sentirse ofendidos. Una vez un judío (Einstein participó en muchas campañas en contra del maltrato que recibió la población judía por parte de la Alemania de Hitler a pesar de que en la Primera Guerra fueron muchos más judíos que no judíos los que murieron en el frente) le pregunto si el restaurante de la esquina era de confianza para comer carne bajo los preceptos kosher, y tanto insistió el hombre, que Einstein finalmente le respondió: “La verdad es que solamente los bueyes comen estrictamente kosher”. A lo que el que le había preguntado se sintió muy ofendido. Einstein le replicó que había tratado de ser objetivo, porque la única dieta estrictamente kosher es la que comen los animales porque no esta elaborada en absoluto.

6. Profección C60 a la Parte del Infortunio (Julio 1926) y la Comprensión (Octubre 1926).

He pensado en analizar las correlaciones de estas dos partes en el mismo capítulo porque los hechos, de haberlos significativamente, ocurren muy próximos en el tiempo.
Tal vez en este año los acontecimientos se correlacionen menos con los significados de las partes que en otros casos, porque por lo menos no he encontrado acontecimientos en Julio de 1926 que hagan pensar en algún infortunio para la vida de Einstein, como no sea el abismo en el mundo científico que se puso de manifiesto durante aquel año entre los descubrimientos de Einstein y el Principio de Incertidumbre, publicado por Heisenberg y Bohr. Aunque en cuanto a la segunda parte que quiero analizar aquí la de la comprensión, relacionando Marte con Mercurio, es el año del Manifiesto Pacifista que suscribe con Gandhi.Me sugería aquel abismo en lo profesional porque la parte del Infortunio relaciona Marte, regente de la XI, las consecuencias y las relaciones de los actos y con Saturno, presente en la X y regente de VII. En efecto, la Teoría de la Relatividad (comprobada experimentalmente como hemos dicho más arriba) se basa en la hipótesis de un mundo continuo, mientras que la mecánica cuántica, en su Principio de Incertidumbre establece la discontinuidad de la materia por la vía de la imposibilidad de conocer todo simultáneamente.

Fue en ese año en el que, a lo largo de las discusiones con Heisenberg, Einstein mostró su alineación con el determinismo con su famosa frase: “La mecánica cuántica es verdaderamente imponente. Pero una voz interior me dice que aún no es la realidad. Esa teoría nos aclara muchas cosas, pero lo cierto es que no nos acerca mucho al secreto de El Viejo. Estoy convencido de que El no juega a los dados”.

En realidad en julio de 1926 Einstein se tomó un descanso para hacer diversas cosas en el ámbito de las amistades, escribió un homenaje a Bernard Shaw, escribió a su antiguo profesor Albert Stern, de la politécnica de Zúrich, salió en defensa de su amigo Besso que estuvo a punto perder el empleo en la oficina de patentes. Se vio varias veces con Sigmund Freud, etc. A lo mejor en este caso debamos redefinir más drásticamente que en otras partes, la definición de Infortunio en función de los estados cósmicos de los planetas implicados: Marte, regente de XI (los amigos) y Saturno en X (sus actos públicos) por causa de la VII (socios o colegas en el campo de esos actos). Aunque la duda subsiste en cuanto a la proximidad de fechas con la profección de la parte de la comprensión, en la cual, además de Marte, esta implicado Mercurio. Pero la regencia de este planea a la IV (sus bases) y la XII (su percepción de la existencia... o el retiro, también “tiempo libre”) nos podría hablar de algo más profundo en la mente del sabio.
En esta última reflexión tal vez entre su declaración al periodista Dimitri Marianoff, que llegó a casarse con su ahijada para ganarse su confianza y lograr arrancar lo que muchos habían intentado. Le reveló que la Teoría General de la Relatividad le había llegado como una visión. Después de tres largos años de cálculos matemáticos inútiles, un día en que se fue a la cama desesperanzado y abatido, de pronto la solución se le presentó “con una definición infinita, y la unidad de tamaño, estructura, distancia, tiempo y espacio fue encajando poco a poco y pieza a pieza como un rompecabezas monolítico, y como un gigante muere dejando una huella indeleble, se le apareció un mapa colosal del universo en una clara visión”.

7. Profección C60 a la Parte de la Pasión. Mayo 1928.

Si he intentado correlacionar la Parte de la Fe con el mejor y tal vez único epistolario amoroso y romántico de Einstein, aquí, en esa primera mitad de 1928, encontramos el de una verdadera pasión que fue mucho más allá de lo material mente humano en las palabras pronunciadas ante la tumba de su mentor y amigo el físico Hendrik Lorente, del que llego a decir: “Me encuentro ante la tumba del hombre más grande y noble de nuestro tiempo. Su genio fue la tea que alumbro la senda desde las enseñanzas de Clerk Maxwell hasta los logros de la física contemporánea”. Incluso dos años antes de su propia muerte él mismo escribió “Él significó más en mi vida personal que ninguna otra persona que llegué a conocer jamás”. Obviamente si hay dos cuerpos celestes que en astrología significan el fuego de la pasión, estos son sin duda: Marte y Sol, componentes de esta Parte. Después de lo que he analizado hasta ahora sobre el uso de las regencias, invito al lector a dejar fluir su percepción contemplando las posiciones de estos planetas en la carta de Einstein.

8. Profección C60 a la Parte del Padre. Octubre 1933.

Los acontecimientos de precipitan para hacer de Einstein un refugiado político. Durante sus activas visitas a Princeton, Oxford, etc., Einstein se va enterando de cómo se agrava la situación. El 4 de Mayo de 1933 Frederick Lindermann, que recorría las universidades europeas para colocar científicos non gratos para la Alemania de Hitler, le escribe: “Estuve en Berlín 4 o 5 días en Semana Santa y vi a muchos compañeros tuyos [-]... Parece que los nazis se han hecho con el aparato político y permanecerán allí mucho tiempo”. Desde Oxford, Einstein escribía a Max Born, a propósito de las diatribas que sobre su persona lanzaba el nuevo poder en Alemania, sobre sus comentarios y entrevistas acerca de la situación de los judíos y sobre todo de sus ideas pacifistas: “parece que me he convertido en un monstruo”, o en otra ocasión, cuando corrió el rumor de que los nazis ofrecían 5.000 dólares por su cabeza, exclamó, palpándosela con ambas manos: “¡No sabía que valiera tanto!”. Finalmente el 17 de Octubre el propio alcalde de Nueva York acudió al puerto a dar la bienvenida al nuevo profesor de su universidad, Princeton, que se convertía así, de la noche a la mañana, de un centro de formación local en el centro de la física del mundo.

ara la interpretación astrológica no debe pasarnos desapercibido que esta parte se encuentra en el segundo signo de la casa XII, la de los exilios, aparte del análisis que podamos hacer de los significadores Sol y Saturno como presentes en la casa X (su posición en el mundo) rigiendo el segundo la casa VII, también los enemigos declarados.

9. Segunda Profección C60 a la Parte de la Fatalidad. Enero 1939.

Como en la vida de una persona a veces nos permite extender las profecciones más allá de darle la vuelta al círculo, es interesante también reflexionar sobre los significados del segundo paso sobre una parte, como el que ahora vamos a abordar. Desde luego en este caso resulta bastante difícil extraer alguna conclusión (no imaginativa) porque no hay registros biográficos de cuando Albert Einstein contaba un año de edad, y no quiero dejarme tentar por lo fácil que sería decir que Saturno ocultó también por segunda vez el brillo de la personalidad por los acontecimientos trágicos que debió sentir el sabio al desencadenarse finalmente le Segunda Guerra mundial, tal vez como segundo episodio a un supuesto miedo a la vida que provocó en sus primeras andaduras que no empezara a hablar hasta los 3 años (primera profección) con la desolación de un ánimo de Fin del Mundo que pudo sobrecogerle por el estallido de aquel conflicto.
Esta interpretación resulta sugestiva, pero el investigador (también en astrología) ha de ser objetivo y realista, y lo que tal vez podríamos inferir es el rumor que le llegó de que Hitler podía disponer de la tecnología de fisión nuclear, lo cual para él que tanto había aportado en la investigación, sí que pudo suponer la ocultación del mundo, es decir de su propia conciencia.

Segunda Profección C60 a la Parte de la Controversia. Abril 1942.

La palabra “controversia” asociada a esta parte, tal vez reviste todo su dramatismo en las conversaciones que Einstein tuvo a partir de 1941 con su amigo Eugene Winger sobre si los alemanes pudieran adelantarse en tener la bomba atómica. Controversia que pudo llegar a sus límites en abril de 1942 cuando se supo que el comandante alemán Friedrich Fromm comunicara a Alber Speer, ministro de armamento nazi, que los científicos alemanes “iban tras la pista de un arma que aniquilaría ciudades enteras, y tal vez sacaría a la Isla Británica de la contienda”, cuando los americanos eran conscientes de que no la tendrían hasta dentro de dos años. Pero tal vez la palabra controversia tenga aún más relevancia cuando que fue precisamente Werner Heissenbarg el encargado por el gobierno de Hitler de acelerar la obtención de la bomba. La controversia física relativista versus física cuántica se había trasladado a un campo tan prosaico como peligroso.

REFLEXIÓN

Intencionadamente he abordado el análisis de las profecciones C60 desde la óptica de la relación Júpiter/Saturno de cuyos ciclos se originan, y que yo llamo (a Júpiter y Saturno) las fuerzas contrapuestas del mundo con las cuales hay que negociar. Tratándose de profecciones (predicciones a lo largo de la vida) de un personaje público del que no tenemos datos de intimidad ni sentimientos directamente captados en consulta, creo que lo mejor es echar mano de esos dos polos contrapuestos en el devenir social de la vida de una persona. Si se trata de un consultante al que queremos ayudar en cuestiones íntimas o delicadas, entonces tal ves recurriremos a otro tipo de dinámica para que las partes nos ayuden a entender aquel acontecimiento de la vida de esa persona, como por ejemplo los ciclos de la revolución solar que he mencionado al principio propone Tito Maciá, o tal vez tránsitos o lunaciones, etc.
En cuanto a Progresiones secundarias, a pesar de lo efectivas que son para marcar los ciclos de las etapas de la vida de la persona, resultan limitadas porque obviamente solo recorren un arco del círculo zodiacal. Como ejemplo dejo esbozado este análisis (que por limitaciones de espacio aquí no puedo desarrollar) la Parte del Padre Asc+ Saturno-Sol que en la carta de Einstein cae a 22:19 Cáncer:

- A los 12 años el Asc hace conjunción a la Parte del Padre. Según los biógrafos en ese año hay un cambio: de alumno problemático y con escaso rendimiento empieza a estudiar matemáticas de la mano de su tío.... Su vida experimenta un antes y un después de ese acontecimiento ya que las matemáticas (aunque en algunas ocasiones clave de su investigación deba pedir ayuda a su amigo Grossmann) serán un elemento decisivo para ayudarle en su exploración de la física, y en definitiva en ese año empezar su estudio supone salir a flote de lo que será su famosa trayectoria científica.
Podemos percibir más bien el significado de “victoria” de Ben Ezra que el de “fatalidad”, y tampoco el estereotipo de “Padre”, como no sea que hagamos la filigrana psicológica de transferir a su tío el papel del padre.

- A los 29 años el Sol hace cuadratura a la Parte del Padre. Ese año es nombrado profesor en Berna, venciendo la oposición de algunos ilustres prohombres de la Academia a los que no gustaban las excentricidades del pensador, y tuvo que escuchar críticas de sus alumnos, por lo menos en los primeros días de clase por lo inusual de su comportamiento. Desde luego terminó imponiéndose su genialidad.

Lo que he propuesto en este estudio de investigación es recuperar una herramienta que en una época larga de la historia de la astrología fue muy utilizada, porque creo que puede aportar una explicación suplementaria al comportamiento de los planetas en la Carta Natal. Y propongo hacer esta recuperación analizando cómo se corresponden hechos comprobados de la vida de la persona con el análisis por regencias de las partes cuyos planetas indiquen astrológicamente esos hechos. Dicho de otro modo, una vez analizada la carta, podemos escoger aquellas partes cuyo par de planetas queremos comprobar su correspondencia con los hechos, y tomaremos la fecha de los acontecimientos según nos indique la edad a la que se produce la profección, dirección, etc.
Siempre he opinado que no basta con utilizar directamente la teoría astrológica para analizar una Carta Natal, sino que además hay que comprobar con hechos concretos de su vida cómo encarna en una persona en concreto aquel mapa del cielo de su momento de nacimiento. Podría asimilarse a algo parecido a la tercera vía propuesta por Kant de aplicar la “razón práctica” para comprobar la “razón pura”, porque una Carta Natal es la proyección en dos dimensiones de un momento del cielo que ocurre en tres, y opino que tanto la herencia como el entorno de una persona modulan o adaptan los significados generales teóricos a la situación práctica que es el desarrollo de su vida. Los significados astrológicos siguen siempre las reglas generales de la astrología, no me cabe duda, pero los hechos discriminan su aplicación a la realidad de cada persona en particular. Es lo que hace de cada uno de nosotros una gota del océano perfectamente diferenciada de las demás. La percepción del orden universal pasa por darse cuenta de la responsabilidad de ser únicos dentro de la marea temporal del universo.

Juan Trigo
El Bruc, Marzo 20006

Volver arriba

 

Creatividad y Rigor en Astrología
Apuntes sobre las prioridades filosóficas de la práctica astrológica

Por Armando Rey

Todos sabemos que actualmente vivimos en una sociedad fragmentada y esquizofrénica. Esta es una razón de porqué tanto se necesita hoy en día la fuerza curativa y la unificadora magia de la Astrología. Pero si nosotros mismos practicamos una forma fragmentada de astrología, entonces difícilmente podremos afirmar que la fuerza unificadora y curativa subsistirá en nuestra práctica. Si estamos todos fragmentados, o si siempre estamos confusos acerca de las técnicas y metodologías que usamos, eso deformará el potencial totalizador que la astrología puede aportar a la gente. (p. 115).

Simón Best en un artículo titulado Asesoramiento Astrológico y Psicoterapia (Journal de la Asociación Astrológica Británica, verano 1983)

I. Introducción

Puede, desde luego, sonar a petulancia que me atreva a hacer un grave reproche a la astrología contemporánea e incluso a toda la astrología habida hasta hoy, aún a la que ha obtenido resultados genuinos. Pero aquí no sirve disimular y tratándose de un gran problema debo afrontar el parecer arrogante. Mi obligación es exponer los problemas, el fruto de mi labor con ellos, y refutar con razones ponderadas lo que se opone al avance en la comprensión y mejora de la Astrología. El enunciado de la grave situación que la Astrología arrastra implica tanto a los conversos, ese conjunto de practicantes convencidos de su validez y eficacia pragmática, como a los indecisos aquellos que sin animadversión pero sin adhesión alguna pueden interrogarse como el astrólogo interpreta el hecho astrológico, sobre la base de que método cognitivo extrae el conocimiento que luego aplica en la consulta y en su vida.

El problema fundamental, según el parecer de muchos, es que la Astrología carece de respetabilidad científica. Algunos colegas la quieren conquistar a toda costa, son los que imitan y/o importan teorías y métodos de otras disciplinas con el fin de aplicarlas a la astrología. Otros, en cambio, están convencidos de que eso nunca será posible puesto que sus postulados la eximen de cualquier posibilidad de verificación experimental. Entre los últimos los hay que rechazan cualquier esfuerzo en tal sentido pues sienten que el saber astrológico contiene un riquísimo acervo y una larga tradición que ya demostró de sobras su validez. Y, por último, los hay que opinan que aunque la Astrología no admita verificabilidad experimental, los astrólogos deben entregarse a cimentar una teoría del conocimiento astrológico y han de hacer un gran esfuerzo en vistas a revisar actitudes y métodos con el fin de aumentar significativamente el nivel de rigor y calidad del conocimiento y las prácticas astrológicas.

Mi postura está a caballo de las dos últimas pues es mi convicción que el conocimiento astrológico no necesita, para ser efectivo, de teoría que lo revista de comunicabilidad en el ámbito de lo social, porque la fuente del conocimiento astrológico constituye un orden de la realidad que desafía cualquier intento de explicación meramente racional. No obstante admito que resulta necesaria la tarea de elaborar un paradigma orgánicamente enlazado a la naturaleza simbólica de la Astrología. Paradigma, imago mundi, que enmarque adecuadamente nuestro pensar, nuestro hablar, nuestro sentir y sobretodo nuestra práctica.

Este trabajo no pretende abordar semejante tarea que a mi entender excede la capacidad individual siendo más bien propio de una tarea colectiva que habría de surgir fruto de un debate auténtico tan largamente necesitado. Más bien me propongo sugerir unas líneas maestras de un programa de trabajo y, en un sentido más concreto, encaminar mis esfuerzos hacia una doble meta: dilucidar in extenso lo que considero que es el fundamento y núcleo del edificio astrológico: el símbolo. Dicha dilucidación implica a su vez un despliegue de los elementos básicos (filosófico-antropológicos) que nutren el paradigma o cosmovisión en la que se inserto la Astrología. Y, en segundo lugar, ofrecer unas notas testimoniales de mi proceder en la consulta, tal y como lo entiendo y tal y como la practico con el fin de favorecer el contraste con los de otros profesionales y aportar mi grano de arena en la cimentación de un marco teórico de la consulta astrológica.

II. La naturaleza de la herramienta

En realidad, hay muchas clases de astrólogos y hay muchas clases de astrología. Esta es una razón de porqué es tan difícil reunir de algún modo a un grupo de astrólogos, por no hablar de organizarnos para algo... Sin embargo, si al menos una pequeña minoría de astrólogos pudiera llegar a un acuerdo general sobre las prioridades filosóficas de la práctica astrológica, entonces podría ser posible producir una pequeña unidad entre estos astrólogos. (p. 96)

Cosmos. La Conexión Perdida de Stephen Arroyo. Ed. Kier, S.A. 1987

Haciéndome eco de la llamada de Arroyo voy a enumerar las que considero más importantes de estas prioridades filosóficas, pues creo que su ignorancia o tergiversación contaminan todo el edificio astrológico y no digamos la práctica de los profesionales.

2.a) Las fuentes del conocimiento astrológico

Paso a analizar cuales son las fuentes típicas y tradicionales en los astrólogos que pretenden fundamentar su saber:

1. Experiencia empírica: aquí incluimos a los que creen que los significados astrológicos se obtuvieron en base a la paciente y sostenida observación, que a lo largo de siglos acumuló, poco a poco, una especie de evidencia empírica de sus postulados al correlacionar los datos de sus observaciones. Esto es, después de mucho prestar atención se descubrió una correlación entre el orden celeste y el terrestre, por ejemplo entre el mes de nacimiento que conlleva determinada posición eclíptica del sol y determinados rasgos de carácter.

2. Revelación. Aquí están los que usan la astrología como un instrumento de y para la conciencia. Mantienen que la astrología sólo se puede entender como parte de un camino esotérico-espiritual en el que el conocimiento se obtiene en base a un proceso altamente individualizado e integrador: Un acto de revelación de los significados que brotan de una esfera situada más allá de la percepción sensible. Son los seguidores de la ciencia tradicional y los que afirman que existe un abismo insalvable entre su ciencia y la ciencia moderna. No tienen la misma raíz ni producen los mismos frutos.

Casi todos los practicantes consideran a la Astrología un sistema simbólico, esto es conformado por un conjunto de símbolos. Las discrepancias mayores nacen a la hora de definir que entienden por sistema simbólico conformándose dos posturas siendo cada una de ellas propia del grupo de filiación antes descritos:

a) Los que abordan la disciplina considerándola como un sistema de símbolos pero que los usan como si de un sistema de notación por signos se tratara. Son los que usan el símbolo adscribiéndole una serie de significados más o menos aceptados por el colectivo. Así Marte tiene que ver, produce, se relaciona con la violencia, autoafirmación, coraje, etc. Generalmente las listas de significados mezclan juicios y descripciones de diversos planos al amparo de que precisamente el símbolo posibilita. Así solemos encontrar alusiones a descripciones caracteriales y/o tipológicas, mezcladas con conceptos que denotan determinados órganos y facultades del ser, actitudes, etc.

b) Un grupo, mucho más reducido, considera el símbolo un instrumento cognitivo irreductiblemente distinto al anterior. Como este es el grupo al que me adhiero, expongo a continuación cual es la gran diferencia en la concepción y uso de nuestra herramienta básica: el símbolo.

2.b) Los tipos de conocimiento

Para situar la discusión de las diferencias esenciales entre símbolo (herramienta de la Astrología) y el concepto (herramienta de la Ciencia) podemos contemplar suscintamente los 4 tipos de conocimientos o saberes:

Conocimiento Vulgar: el que adquirimos todos por práctica. Opera con los mismos mecanismos básicos, pero no tiene su rigor. El conocimiento vulgar se basa en prejuicios que se toman como juicios. Costumbres de una época o de una cultura. Ej. el guiarse por el sentido común.

Conocimiento Científico es la expresión refinada del vulgar, y tienen en común que ambos son utilitaristas, prácticos. Pero el científico es riguroso. Su fuente es la razón su método, el científico. Hay dos clases de conocimientos científicos:

El empírico, basado en observación de hechos: Exige que su conocimiento sea adecuado a los hechos y a su verificación experimental de donde se infieren las teorías.

Y el lógico-racional, un conocimiento que no se obtiene de los hechos sino que es a priori. Proviene de la capacidad de la razón de funcionar con lógica. Primero se hace la teoría y luego se comprueba que el Universo funciona de esa manera. A posteriori se comprueba en la vida real (ej: las matemáticas)

Conocimiento Religioso: se obtiene a través de la fe, y opera con los dogmas. Hay que aceptar que la virgen fue madre y virgen a la vez, también que Dios es 1 y 3. Se basa en creencias, esto es presuntas verdades reveladas pero más allá de la experiencia personal. Su meta es la salvación o redención, un fin extramundano.

Conocimiento Gnóstico o simbólico: Gnosis significa conocer. En el gnosticismo y corrientes afines, el saber es absoluto, superior al saber vulgar, reservado a los iniciados. Es un sistema filosófico-religioso cuyos adeptos pretenden poseer un conocimiento completo y transcendental del todo. La raíz gnóstica es una de las venas más vitales y vivas de la psicología junguiana y de la astrología. “Gnosis cardias” significa el conocimiento por el corazón. La gnosis afirma algo que está entre el conocimiento científico y el religioso. Su fin es la salvación o liberación y no es utilitario. Tiene el mismo objetivo que el conocimiento religioso, pero a diferencia sostiene que el único modo de llegar a la salvación es por el conocimiento: salvación por el saber, no por la fe como clama el espíritu religioso tradicional.

La gnosis propone que cada uno ha de recorrer el camino de conocimiento, uno lo ha de vivir y comprobar todo, sin tomarlo de otro prestado. Debe verificar uno mismo sus postulados y premisas. Sócrates, Platón, los alquimistas de la Edad Media y la Psicología Junguiana además de Simón el Mago de Samaria, Basílides, Orígenes, Valentino, los Cátaros, los Albigenses, la Cábala Judía son algunos de los exponentes de esta línea. El gnóstico parte de la visión básica de que hay un misterio que nos invita a la aventura del conocer. Aún sabiendo que nunca llegaremos a develarlo todo, el gnóstico no pierde el respeto por el misterio. Sólo sabe que sin esta aventura no hay liberación de los prejuicios, de los velos, de este vivir separado, de la desintegración que es el estado natural en que el ser humano nace vive y muere, un estado de inconsciencia. El mundo de las apariencias nos hace creer que sabemos lo que somos, que somos uno pero en realidad, somos inconscientes y estamos desgarrados. La gnosis intenta reconquistar la unidad. El conocimiento liberador es el conocimiento de la Unidad.

2.c) Símbolo versus concepto

“Un símbolo es la mejor representación de algo que nunca puede ser totalmente conocido”
C.G.Jung

La herramienta cognitiva propia a la Astrología es el símbolo. Así como el concepto, hijo de la razón campa por sus anchas en la ciencia moderna y en nuestras interacciones cotidianas, el símbolo está hoy social y culturalmente relegado. Gran parte de las aproximaciones metodológicas y de las teorías y premisas astrológicas parten de y utilizan unas herramientas que por lo menos rebajan su uso y su utilidad al mínimo y en el peor de los casos transforman su esencia convirtiéndola en una disciplina incoherente y apta para todos los desatinos.

Etimológicamente “reunir lo separado”. Proviene del término griego “symbolon”; una moneda que en la antigua Grecia partían dos enamorados que se separaban para reconocerse cuando se volvieran a encontrar. El símbolo apunta a la integración y a la síntesis que son lo contrario de la separación y el análisis a los que apuntaba el concepto: juntar lo separado, etimológicamente. Puente, escalera. Completitud: reintegrarse con uno mismo. Abrazar lo perfecto y lo imperfecto. Reconciliarse con el universo, con la eternidad. Su fuente es interior por tanto subjetiva y objetiva a la vez. Implica un conocimiento transformativo, de la unidad y para la unidad. Es conocimiento objetivo y subjetivo a la vez. Subjetivo porque la fuente está en el interior, brota de uno pero no es arbitrario, es decir, es objetivo porque depende totalmente del nivel de conciencia, dos interlocutores comparten el mismo conocimiento si comparten su nivel de conciencia, pero con una persona menos consciente puede haber intercambio comunicativo pero nunca comprensión idéntica.

Conocimiento que no ofrece meramente información, como los conceptos y los signos, sino que es formativo, es decir, va indisolublemente ligado a la tarea de evolucionar. Implica la dimensión de la conciencia humana, un darse cuenta. Sus metas son descubrir el significado en las cosas que nos pasan. Ayudarnos a vivir una vida con sentido, por lo que implica necesariamente un camino de evolución, de transformación o de realización. De crecimiento. La meta es llegar a ser uno mismo conscientemente, plenamente. Eso nos lleva al reino de la fluidez, de la imprevisibilidad. Sin ningún esquema, sin ninguna idea preconcebida, abrirse a la indefinición. Uno se toma a sí mismo como el principal misterio. Una de las metas principales del “Conócete a tí mismo y conocerás el Universo” del Oráculo de Delfos.

Los símbolos son muy útiles percibir el flujo energético del universo, no es una percepción física, constituyen más bien los auxiliares de las señales que provienen del Espíritu, los símbolos ayudan a percibir e interpretar los augurios y/ o las coincidencias significativas (sincronicidades), tanto en la vida personal como en las tendencias colectivas. Los símbolos nos revelan de una manera intuitiva, la naturaleza subyacente de la realidad. Por subyacente se entiende un más allá de la apariencia, de lo manifiesto. Y lo que hay más allá de lo físico-presente es algo abstracto, elusivo y altamente importante: un significado.

Los conceptos describen, diferencian, separan; los símbolos muestran, conectan, integran. El concepto no está abierto a interpretación porque sus límites han sido fijados estrictamente. Por supuesto, los símbolos pueden ser usados de igual modo cuando, por convención, se les confiere tal función, tal como ocurre en Química por ejemplo, o los símbolos algebraicos que han llegado a ser señales. Pero los símbolos tienen en sí mismos una naturaleza esencialmente diferente. Están abiertos, su interpretación puede ser inacabable. Su riqueza ontológica nada tiene que ver con el concepto, el concepto es por así decir un mendigo, ontológicamente hablando.

El concepto es al símbolo como la ciencia es a la poesía. La Poesía deja aparecer realidades nuevas o nuevas perspectivas de la realidad porque alude a cosas en una manera misteriosa y oculta; poesía es simbolismo puro, y cuando ciencia logra tal tarea como en las intuiciones de grandes científicos, llega a ser poesía. Los símbolos no han sido inventados por el ser humano, el mismo idioma no es una invención del hombre pues éste no es tan poderoso. Los símbolos, el idioma, el hombre mismo son modos del ser, maneras en los que el ser aparece o se muestra él mismo.

Era Sócrates quien puso todo su esfuerzo definir las cosas, quería saber qué eran, quería asirlas, así investigó aquellas notas o calificaciones sin que las que una cosa particular dejaría de ser esa cosa particular. Dichas notas esenciales constituían el concepto de esa cosa particular. Así el concepto nació con Sócrates en un esfuerzo de asir. La Ciencia, tal y como la conocemos, no es más que un desarrollo del concepto y de la filosofía y lógica Aristotélica (la lógica binaria aristotélica contiene la semilla de la cibernética contemporánea). El propósito y la esencia de un concepto es asir, y tal es el propósito de la ciencia: controlar y dirigir." Y añadiría a dichos objetivos de la ciencia: entender, revelar un orden subyacente, satisfacer curiosidad, resolver un enigma; éstos no son exactamente "asir, controlar y dirigir"; aunque hay un elemento de esto en su uso.

El símbolo, en cambio, muestra, y al hacer así, deja que algo aparezca, esté presente, tal es su esencia, no asir, no dirigir, no controlar. Las señales y los conceptos pueden ser aliados, los conceptos y los símbolos no pueden. Los conceptos no son más que fichas-contenedores, inventados por los miembros de un grupo para representar ideas en una forma muy concisa y facilitar su manipulación. Así por ejemplo, "=" nos dice: "cualquier cosa que está a la izquierda de = puede reemplazar cualquier está a la derecha de =" y "si quieres guardar el equilibrio y la equivalencia, cualquier cosa que hagas en la derecha de = has de hacerlo en su lado izquierdo =." Equilibrio/ equivalencia es el concepto. Los símbolos no son el resultado de cualquier tipo de acuerdo general social. Los conceptos brotan precisamente de la actividad social humana. Ellos todo tiene en común arbitrar los a un juego de significados concretos. Por nosotros "=" no es un símbolo (acepto tanto personas usarían esta palabra referirle) es un concepto, cuando vosotros pues lo define, ése relata a otros conceptos, equilibrio tal como, equivalencia. Un mapa no es una representación simbólica, porque describe una realidad definida. Definir algo es el proceso cognoscitivo de diferenciar (de separación) una entidad del descanso, o un aspecto de la realidad de otros aspectos.

SIMBOLO                                                                                                                                     CONCEPTO

integración - síntesis                                                                                      separación - análisis

simbolizado                                                                                                    señalado

conocimiento de la Unidad                                                                                 erudición intelectual

idea de completitud                                                                                       idea de perfección

(abraza lo perfecto y lo imperfecto)                                                                     (elimina lo imperfecto)

integración consciente e inconsciente                                                                       cultivo del intelecto

absoluto                                                                                                       relativo

eterno                                                                                                        temporal

conexión sincrónica                                                                                           causa - efecto

Conceptos

- tratan de representar y definir la realidad

- son herramientas de comunicación y pensamiento

- surgen de una convención social

- su propósito es informar

Símbolos

- tratan de ayudarnos a insertarnos en la realidad de un modo pleno

- son herramientas de comunicación con el Espíritu

- surgen del misterio, no sabemos quien los hizo

- su propósito es transformar

Las herramientas simbólicas (Astrología, Kabalah, Tarot, y/o I Ching) se pueden usar de maneras muy diferentes y con diversas "intenciones”, pero su esplendor lo logran cuando ayudan a los seres humanos a fortalecer su vínculo con el Espíritu y éste por medio del símbolo compromete al ser entero, no solo a su intelecto, por tanto, el saber simbólico o saber de los símbolos va inseparablemente unido a un encarnar dicho saber en la propia vida y en el ser de uno. Así, yo no puedo saber una cosa y no ser tal cosa.

Los símbolos son medios que ayudan a nuestra atención a cambiar de nivel: desde lo concreto de nuestras absurdas preocupaciones cotidianas a este reino de fuerzas impersonales y poderes que desde la eternidad dan forma y substancia a nuestro camino vital. El símbolo es como una copa vacía. Cualquier símbolo en su función integradora, abarcadora, llevado a sus últimas consecuencias afirma que todo está en todo. Cada símbolo por definición está conectado con un universo de posibilidades. La tarea simbólica consiste en juntar el rigor objetivo del símbolo con el proceso creativo subjetivo de uno mismo. Esto hoy nos da un conjunto de significados cuyo potencial evocador es inagotable. El símbolo se dispara a un infinito colmado de significado y riqueza, pero a la vez está vacío, es una copa vacía que se llena de todas las experiencias, prejuicios y juicios del que los usa. Todo astrólogo enfrentado al símbolo sólo ve lo que puede ver, comprende lo que puede comprender. El símbolo no da más allá de lo que el practicante puede comprender. Entre el símbolo y lo que significa hay un salto que sólo se puede salvar mediante una conducta. Uno tiene que ser capaz de comportarse de modo que se le abran las puertas del significado.

La conducta expresa la totalidad de nosotros. El significado no es algo estático, es la encarnación de una chispa que brota al instante, que toca y transporta. A veces es un proceso como una gestación, el significado es como el “Logos Spermátikos”, la palabra que entra y fecunda, de allí hay una concepción y luego un parto. El símbolo recae sobre la totalidad del ser y su consecuencia es la transformación de la conducta. El símbolo es un utensilio proveedor de conocimiento que requiere de un conocimiento que se incorporó en el ámbito de la conducta.

2.c) Limitaciones de nuestra sintaxis para usar la Astrología como sistema simbólico

El lenguaje simbólico necesita en gran medida del lenguaje conceptual para ser comunicado. Ahí reside uno de las dificultades mayores y el reto más exigente. Nos vemos obligados a utilizar una herramienta potente pero equívoca y limitada en un sentido sutil pero importante. Nuestra sintaxis fácilmente acaba despojando al símbolo de su potencial mágico-transformador. Para evitarlo resulta necesario luchar contra la sintaxis conceptual con sus propios medios utilizando algunos instrumentos que nos pueden ayudar. Fruto de mi experiencia con ellos propongo: la paradoja, la narración y la asociación espontánea.

La paradoja

Estoy convencido de que alcanzar la verdad de algún fenómeno o hecho implica necesariamente conectarse a un nivel cognitivo en el que la paradoja (aquello de que los extremos se tocan) en cuanto al nivel conceptual y el relato mítico en cuanto al nivel explicativo son los mejores auxiliares del símbolo.

La paradoja es aquel instrumento de espíritu que nos habilita para tratar con las contradicciones. Etimológicamente paradoja significa “contrario a la opinión recibida y común”. Cicerón escribe (De fin, IV, 74) “lo que los griegos llaman paradoja, nosotros lo llamamos ‘cosas que maravillan’”. En efecto, la paradoja maravilla, porque propone algo que parece ser asombroso que pueda ser tal como se dice que es. Se dividen usualmente las paradojas en

- lógico-semánticas

- existenciales-psicológicas

De las paradojas lógicas y semánticas no me ocuparé en este trabajo. Me interesan las existenciales-psicológicas, -de las que se encuentran ejemplos en San Agustín, Pascal, Kierkegaard y Unamuno- definidas como aquellas que se proponen restablecer la verdad (en tanto que verdad profunda) frente a las meras verdades de la opinión común y hasta del conocimiento filosófico y científico. En este sentido ha defendido la paradoja Kierkegaard, una paradoja que no es antirracional, sino que puede ser pre-racional o trans-racional por lo que la hemos de considerar como uno de los mejores recursos y auxiliares del símbolo pues mediante procesos cognitivos similares actúa a la manera de reconciliar las oposiciones, de reunir los contrarios, de sintetizar.

Por ejemplo una paradoja inquietante y muy debatida tanto en foros astrológicos como en otros:

La contradicción Libertad/Determinismo.

La dualidad que nos interesa podría situarse en el tipo de contradicciones que admiten la gama de grises: uno puede estar más o menos determinado y ser más o menos libre. Así que podríamos establecer una distancia entre los dos extremos con sus mediciones intermedias. Pero y ¿qué ocurre en los extremos? Una persona que tras duros esfuerzos se sitúa en el extremo de la libertad ¿significa que ya no tiene ningún determinismo? El razonamiento concluyente es que si eres libre no estás determinado y viceversa. Esta es una pobre manera de querer aproximarse a uno de los misterios nucleares del destino humano. Valga la paradoja: A mayor determinación (inconsciente) mayor (sensación de) libertad. En tal estado del ser las libertades más usadas son: la libertad de entregarse a los vicios (auto-indulgir), la libertad del capricho que es prima hermana de la libertad de equivocarse y por esta lógica uno acaba cometiendo los mismos errores cada vez que enfrenta las mismas situaciones. En cambio, para la persona que crece en conciencia de ser cada vez, es más libre pero cada vez se le estrecha más el camino porque frente a las situaciones que vive ya no tiene la opción de dar respuestas regidas por la ignorancia, el capricho, los prejuicios, la indulgencia, los vicios, etc. Al final uno acaba en un camino muy determinado pues cuando uno es guiado solamente por la conciencia uno acaba haciendo simplemente lo que tiene que hacer.

En términos castanedianos:

"Todos tenemos que actuar dentro de ciertos limites... El poder dispone esos límites y un guerrero es, digamos, un prisionero del poder; un prisionero que puede hacer una decisión: la decisión de actuar como un guerrero impecable, o actuar como un asno. A fin de cuentas, quizás el guerrero no sea un prisionero sino un esclavo del poder porque la decisión ya no es una decisión para él... no puede actuar en ninguna otra forma más que impecablemente. Actuar como un asno lo agotaría y lo llevaría la tumba." (RP p.258)

La Astrología entera está construida bajo un sistema de proposiciones contradictorias: masculino-femenino, diurno-nocturno, maléficos-benéficos, consciente-inconsciente, etc. Es decir conceptos que se excluyen mutuamente. Solo con el auxilio de la paradójica unión de los opuestos podemos usar el símbolo astrológico de un modo apropiado.

La narración

En realidad, la carta Astral es un mapa. Un mapa ayuda a recorrer un camino. El camino de nuestras vidas conforma una historia. La historia de mi vida. En realidad es lo único que nos pertenece. Cuándo en el umbral de la muerte miramos hacia atrás ¿qué vemos? Todo lo material, los hechos, lo palpable queda diluido en la sustancia vaporosa del recuerdo de las historias que viví.

Los símbolos revelan su poder cuando el intérprete es capaz de amalgamarlos en la creación de una historia. Una historia posible, que halla en el material de los mitos y leyendas una fuente riquísima de inspiración y ayuda. Convertir el acto de interpretación de una carta en la revelación de una historia o unas historias que aspiran a ser vividas, a ser actualizadas es uno de los ejercicios en que el talento interpretativo puede alcanzar cuotas de puro arte. Arte y potencial integrador-terapéutico cuando el relato mítico prende en una persona y se encarna en un proceso que el astrólogo puede iluminar con el auxilio de sus símbolos.

La asociación espontánea

Sobretodo cuando el símbolo es utilizado no tanto en la del cliente o consultante sino en la propia vida, uno de los pocos modos que conozco que permiten escapar de la trampa del propio ego para eludir lo desagradable a su vista es el acto de meditar sobre un símbolo con el método irracional de la asociación libre. Imágenes espontáneas pueden surgir. Imágenes que si son asimiladas y elaboradas revelan también el potencial integrador e iluminador del símbolo.

III. “El complejo de inferioridad de la Astrología, o la cuestión del rigor en Astrología y en las Ciencias”

El complejo radica precisamente en la dificultad de la Astrología de valorarse a sí misma frente a la proliferación del método científico y su rigor cuya suma expresión lo constituye el saber matemático y las disciplinas que en él se fundamentan: Física, Química, Biología y Astronomía por citar las indiscutibles. De hecho parecido problema tiene hoy la Filosofía y la acerca a los senderos de la marginación que tienen presa a la Astrología desde hace ya mucho. Y es precisamente las matemáticas y su concepto de exactitud, el modelo que escogió la Ciencia, el que dificulta poder delimitar otra noción de rigor tan válida como la anterior (aunque socialmente no se considere así) y que sea mucho más apropiada a la especificidad de la Astrología.

Sostengo que uno de los esfuerzos que como colectivo deberíamos emprender es el de establecer las bases para fundamentar una noción de rigor que se constituya en eje rector de nuestra teoría y de nuestra práctica. Con ello tocamos la piedra de escándalo de la Astrología: cada astrólogo puede defender cualquier técnica, cualquier significado y cualquier método de consulta sin más requisito que el de un mero “he comprobado que...” o “a mí me funciona y se acabó...” “es válido porque así lo afirmó fulano de tal (generalmente un astrólogo de la antigüedad)...” Estas actitudes tan predominantes en nuestra profesión no contribuyen en nada a abordar nuestro complejo ni mucho menos a atisbar su solución. Es más creo que constituyen en realidad el núcleo de dicho complejo puesto que si avanzáramos lo suficiente como para modular un método cuyo rigor espantara a las almas cándidas y oportunistas que merodean en nuestros lares, y son demasiadas, el rechazo social a nuestra disciplina no tendría el poder devastador que hoy tiene.

Es necesario proveernos de un marco de referencia que nos permita delimitar el problema y el comienzo de su solución. En el presente trabajo propongo que este marco de referencia lo hemos de construir tanto en la teoría como en la praxis de los astrólogos. En la teoría propongo entrar en la Filosofía, la Antropología y la Psicología. Me interesan de cada escuela o parcela del saber las ideas esenciales, germinadoras y de aplicación directa a la Astrología. No hay pues exposición sistemática sino más bien exploraciones que marchan ora hacia delante ora hacia atrás, de acuerdo con el principio: “Lo permanente es pensar en el camino” (Heidegger). Voy a incursionar concretamente en los fértiles terrenos de la Filosofía de Heráclito. De la filosofía contemporánea nombraré a Heiddegger. Dejo mucho de lado, soy consciente, en cambio utilizo lo que en mi humilde opinión constituyen auténticos tesoros de la tradición filosófica occidental que se entroncan orgánicamente con el saber astrológico permitiéndole una fundamentación acorde con el paradigma que la Astrología necesita.

Heráclito, el filósofo oscuro, considerado como el filósofo del cambio o del devenir, nos habla de:

- La idea del fluir

- La idea del Logos

- La idea de la contradicción y/ el funcionamiento de los opuestos.

Sus tres ideas germinadoras abarcan las dimensiones fundamentales que en Astrología constituyen piedras angulares de su dinámica cognitiva: el tiempo, el cambio y el devenir tan efectivamente medidos por las técnicas astrológicas, el Logos o la Ley que regula dichos cambios y la percepción de la interrelación de los opuestos que constituyen el motor dinámico de todo cambio. Demos paso a sus palabras:

“Lo sabio es uno: conocer con verdadero juicio... es prestar atención al Logos pues aunque el Logos es lo común a todos muchos viven como si tuvieran un entendimiento privado. Saber es saber de lo Uno por medio del Logos.

Oyéndome no a mi sino al Logos, es sabio acordar que todo es uno, pues todo sucede de acuerdo con este Logos...”

que según Heráclito los humanos no comprenden ni antes ni después de oír hablar de él. Este saber da un primer resultado: la conciencia de que todo es fluido y está en perpetuo movimiento,

“Todas las cosas fluyen y nada permanece quieto y comparando las cosas existentes a la corriente de un río, nadie puede sumergirse en el mismo río dos veces” Platón Crat. 402 A

Asimismo subraya la idea de oposición y conflicto “la guerra es el padre y rey de todos. A algunos hace esclavos y a otros libres” Conflicto como tensión de opuestos que a su vez producen la armonía como en el arco y la lira. Los contrastes deben arraigar en una ley, que ordena no solo los contrates sino también el cambio. Todo fluye y todo cambia pero no de cualquier modo.

Este cosmos (el mismo para todos) no fue hecho por dioses o por hombres, sino que siempre fue, es y será, al modo de un fuego eternamente viviente, que se enciende con medida y se apaga con medida” (30).

Martín Heiddeger, filósofo que propone una apertura al misterio en su conocido discurso titulado Gelassenheit y traducido al español por Serenidad: Conocer es atisbar el misterio de la riqueza infinita de lo que es.

“Sin misterio el hombre enferma, aislada de su entorno, el misterio, la razón deviene factor de locura. Uno de los modos en que Heidegger nombra el ser es misterio. El misterio es condición de salud, de salud ontológica, suelo de toda otra salud... Su poder curativo, ontológicamente hablando, consiste en sacudirnos hasta la médula, pues moviliza, impulsa la interrogación, invalida toda respuesta y en tanto abismo sin fondo, es el máximo otorgador de sentido, ya que nuestro deseo de conocimiento no puede ser jamás satisfecho: por más profundo que sea el conocimiento siempre hay un plus de misterio; es de ese plus que brota el sentido”. Ni Etica ni Cultura. En torno a Nietzsche y Heidegger de Rosa Coll. 1993 Catálogos Editora. (p.6)

El Universo es un constante flujo de dos grandes realidades: el universo de lo conocido y el universo de lo desconocido, del misterio. Lo que conozco de mí y lo que desconozco de mí. Siempre está presente esta dualidad. Para los científicos no existe el misterio, para ellos es sencillamente algo que no tiene explicación, una incógnita o un enigma a resolver. Ellos creen que con nuestros utensilios actuales no conocemos aquello pero que algún día se llegará a conocer (ct. idea ilusa de la ciencia oficial) Para el conocimiento simbólico, el misterio es la fuerza que subyace a todo lo conocido pero que por propia definición es, ha sido y siempre será misterio. El misterio es inagotable. No es un problema por resolver, es la frontera.

La tensión que hay entre lo conocido y lo desconocido no es una tensión técnica sino ontológica o constituyente. No tiene como misión llegar algún día a conocer el misterio sino ayudarnos a convivir con él, entrar en relación con él y saber manejarlo en nuestra vida. Vivir desde el misterio significa vivir desde el misterio a uno mismo, a nuestras relaciones humanas, a nuestro trabajo. Vivir desde el misterio nos lleva a otra dimensión de nuestra existencia, a otra valoración. Todos los sistemas simbólicos, como la Astrología o el Tarot, sirven para ayudarnos a convivir con el misterio, no para comprenderlo todo racionalmente. Parten de un respeto total, hay una humildad mucho más lúcida respecto a los límites del ser humano y, paradójicamente, también hay una lucidez mayor respecto a sus potencialidades. La paradoja es uno de los utensilios más importantes del mundo simbólico.

El símbolo es un instrumento de y para nuestra conciencia, le ayuda a establecer un puente entre lo conocido y lo desconocido para poder relacionarnos con nuestros límites y nuestras potencialidades. El conocimiento es transformador, no meramente intelectual, a medida que se va adquiriendo cambia la conciencia que lo utiliza. Nos lleva a “darnos cuenta”. Dicho de otro modo, el símbolo es el instrumento de relación con lo desconocido mediante el recurso a algo conocido, pero sin que este recurso acabe desconectando o acotando. Mediante el símbolo, algo conocido y algo de lo desconocido se ponen en contacto, se encuentran, y este encuentro produce conocimiento no acumulativo o intelectual sino transformador. Una vez adquirido, cambia a la consciencia que lo utiliza.

En Antropología, propongo al autor que curiosamente encarnó la derrota de la Antropología frente a su objeto de estudio: Carlos Castaneda, que aunque originalmente adscrito a la actividad académica antropológica, su obra acabó sobrepasando cualquier intento de delimitación alcanzando tal estatura que entra de lleno en las cuestiones más básicas de la filosofía, la epistemología, la psicología y la hermenéutica. En Occidente y desde nuestras raíces clásicas hemos desarrollado un sistema cognitivo que intenta lidiar con todo el Universo y la existencia, una visión del mundo cuyo epicentro es la razón.

“Funcionamos exclusivamente en el centro de la razón, sin importar quienes somos ni de donde venimos. La razón puede responder en una u otra forma por todo lo que ocurre dentro de su visión del mundo. “(RP 319)

“...los intelectuales de Occidente que asumen que la realidad (a menudo equiparada con la verdad) se conoce a través de la razón. Un brujo sostiene que lo único que puede conocerse mediante la razón son nuestros procesos del pensamiento, pero que es sólo mediante el acto de comprender nuestro ser total, en su nivel más sofisticado e intrincado, que podremos borrar los límites con los cuales la razón define la realidad.”

Con ello ya introduzco la idea de que el mundo que creemos percibir es solo una visión, una descripción del mundo aprendida, fruto de nuestra herencia occidental. Aceptar este hecho es una de las cosas más difíciles de hacer para muchas personas; afirma Don Juan:

“estamos completamente atrapados en nuestra particular visión del mundo, que nos compele a sentirnos y a actuar como si supiéramos todo lo que hay que saber acerca del mundo.” (RP 309)

Los hombres de la antigüedad tenían una visión muy realista de la percepción y de la conciencia, ya que esta visión provenía de su observación del universo que los rodeaba. Al contrario el hombre moderno tiene una visión absurdamente irreal de la percepción y de la conciencia, ya que su visión proviene de la observación del orden social y de sus tratos con éste. (A. E. 170)

Esta distinción el hombre de la antigüedad que extrae su saber de la percepción de la relación entre él y el Universo y el moderno es fundamental y muestra una de las flaquezas más flagrantes y por demás ignoradas o inconscientes de las ciencias sociales afectando por supuesto a las escuelas astrológicas que aunque nominalmente aún tienen en cuenta el cosmos acaban contagiándose del mal moderno hasta el punto de usar la herramienta en contra de sus mismos orígenes. Continúa Castaneda,

No vemos el mundo directamente, nuestra descripción del mundo siempre está en medio. Siempre estamos a un paso de distancia y nuestra vivencia del mundo es siempre un recuerdo de la experiencia. Estamos eternamente recordando el instante que acaba de suceder. Nuestro mundo, que creemos es único y absoluto, es sólo un mundo dentro de un grupo de mundos consecutivos, los cuales están ordenados como las capas de una cebolla. Aunque hemos sido condicionados para percibir únicamente nuestro mundo, efectivamente tenemos la capacidad de entrar en otros, que son tan reales, únicos, absolutos y absorbentes como lo es el nuestro. (A. E. 6)

Esta visión la incorporamos en un largo proceso de aprendizaje en el que nuestros educadores, a sabiendas o no, manipulan nuestra atención y la fuerzan a fijarse en ciertos aspectos y a borrar, olvidar otros. Luego se sostiene a sí misma como dialogo interno: ese incesante parloteo que hacemos con nosotros mismos.

Nuestro funcionamiento ordinario dentro del orden social requiere una adhesión ciega y fiel a todos sus preceptos, ninguno de los cuales da posibilidad de percibir energía de manera directa. Don Juan afirmaba, por ejemplo, que es posible percibir a los seres humanos como campos energéticos en forma de enormes, blanquecinos huevos luminosos.

A fin de lograr la hazaña de aumentar nuestra capacidad de percepción requerimos energía interna. Por lo tanto, el problema de proveerse de energía interna necesaria para cumplir con tal tarea se torna la principal preocupación de los estudiosos de brujería. (T. A. Introducción de C. C. VIII.)

Resulta muy necesario darse cuenta de que existen otras visiones, otras descripciones de la realidad y el Universo mucho mas abarcadoras y útiles para el ser humano. De entrada porque honran más a la totalidad del ser, no solo a una de sus dimensiones como lo hace la visión imperante (véase el hombre unidimensional de H. Marcuse). Paso a delinear la visión que paulatinamente se apoderó de mi ser y de paso a confrontarla con la otra, la consabida. Visión que en algunos aspectos en nada difiere de la colectiva pero que en otros queda separada por un abismo irreductible. Esta visión por supuesto no es de mi invención, forma parte de una antiquísima tradición de practicantes insólitamente disciplinados que culminan en el grupo contemporáneo formado por Castaneda y sus cohortes, que en su sistema explicativo parten de las siguientes premisas:

En el Universo hay una fuerza inconmensurable e indescriptible, el intento. Todo cuanto existe en el Cosmos está enlazado, ligado a esa fuerza por un vínculo de conexión: El Intento, el Espíritu, es el poder en el que el Universo se apoya. Es la fuerza que da foco a todo. Hace que el mundo ocurra. (T.A. 40)

La gran falla colectiva es el vivir nuestras vidas sin tomar en cuenta esa conexión. Para nosotros lo precipitado de nuestra existencia, nuestros inflexibles intereses, esperanzas, frustraciones, miedos, etc. tienen prioridad. En el plano de nuestros asuntos prácticos, no tenemos ni idea de que estamos unidos a todo lo demás. ( D. A. 134)

El total interés de los brujos es delinear, entender y utilizar tal vínculo, especialmente limpiarlo de los efectos nocivos de las preocupaciones de la vida cotidiana... la brujería puede entenderse como el proceso de limpiar nuestro vínculo con el intento”.

Que bella y precisa definición de lo que tendría que ser el intento de la Astrología.

(El Espíritu) es una fuerza abstracta ni buena ni mala. Una fuerza que no tiene interés alguno en nosotros, pero que a pesar de ello responde a nuestro poder. No a nuestras oraciones sino a nuestro poder. (T. A. 98e)

Para un brujo el espíritu es lo abstracto, porque para conocerlo no necesita de palabras, ni siquiera de pensamientos; es lo abstracto porque un brujo no puede concebir qué es el espíritu. Sin embargo, sin tener la más mínima oportunidad ni deseo de entenderlo, el brujo lo maneja, lo llama, lo incita, se familiariza con él, y lo expresa en sus actos (C. S. 65)

En esta visión, todo el Universo es producto de la interacción de las fuerzas que se oponen. El universo, en tanto que objeto de nuestra percepción y escrutinio, esta formado por parejas de elementos antagónicos o dicotomías: Ser-no ser, día-luz, bien-mal, hombre-mujer, espíritu-materia, mente-cuerpo, etc.

Se deben mantener en equilibrio las dos fuerzas opuestas que nos rigen, lo masculino y lo femenino, lo positivo y lo negativo, la luz y la oscuridad, a fin de crear una abertura en la energía que nos rodea: una abertura por la cual puede deslizarse nuestra conciencia. Es a través de esa abertura en la energía que nos envuelve, que el Espíritu se manifiesta (T. A. 100e)

A ello aludía Heráclito cuando afirmaba que la guerra es el padre de todas las cosas. Es decir, la tensión de los opuestos es lo que genera el cambio y la esencia del universo es el cambio: “Todo fluye, nada permanece” afirmaba el filósofo oscuro.

Conclusión teórica

Hasta ahora he enunciado un conjunto de ideas extraídas de diversos autores y procedencias, curiosamente aquí no cito a ningún astrólogo y así lo hago puesto que mi convencimiento es que los astrólogos no se han ocupado lo suficiente en dilucidar los fundamentos de su práctica ni en elaborar críticamente un paradigma o visión del mundo apropiada a su herramienta y a la naturaleza del ser humano. El Universo como un flujo de cambio que tiene el tiempo no solo su medida más o menos mecánica, algo que se mide con el reloj, sino también como Kayros, como el contenedor y manifestador de la creatividad cósmica, “el tiempo es la esencia de la atención”, afirman los brujos. El tiempo que se concreta en las nociones de destino y de historia vivida por un ser humano. Una historia y un destino que es el objeto par excellence de la investigación astrológica. Por eso la ley del cambio heracliteana, la propuesta de alinearnos con el misterio heiderggiana y la visión provocativa y esperanzadora del ser humano que nos proponen los viejos videntes mexicanos conforman a mi parecer una de las mejores estructuras teóricas que pueden y deben acompañar cualquier reflexión sobre la práctica astrológica así como ofrecer un marco filosófico-pragmático riguroso en el que se integran las técnicas y métodos astrológicos.

IV. La práctica del astrólogo: Mi testimonio

Si el debate acerca del determinismo es uno de los pilares del edificio astrológico, el debate acerca del papel del astrólogo se sitúa en el mismo nivel de importancia filosófica y pragmática.

Cuando se me estropea el automóvil lo único que requiero es un buen mecánico. ¿Qué es un buen mecánico? Aquél que teniendo el conocimiento y las herramientas adecuadas, sabe diagnosticar el fallo y reparar o suplantar la pieza rota. Este buen mecánico puede, por más, ser cualquier otro tipo de cosa, y vivir de cualquier manera y a mí ni me importa ni me afecta. ¿Qué ocurre cuando lo que se me estropea no es un objeto sino mi vida? Ocurre que no voy a buscar un mecánico sino un astrólogo, un vidente, un psicólogo, un cura, etc. ¿Me importará a mí como sea este señor, cómo vive su vida? O mejor dicho, ¿puede en este caso separarse la vida que sigue este señor del modo en que ejerce su profesión? Pues no. Así me dé cuenta o no, a mí me importa porque este señor trabaja con un ser humano no con una máquina. Así un buen mecánico puede ser fascista, machista, etc. y esto no afectará su desempeño en el oficio. ¿Puede ocurrir lo mismo en el caso del astrólogo? Rotundamente no. El oficiante en tales casos no puede evitar desempeñarse en su consulta u oficio exactamente igual a como se desempeña en su vida entera. Esto en el ámbito de desempeño real no a nivel de la máscara socio-profesional que los oficiantes se imponen o ponen cara al cliente. Ya sabemos, esto de que con el cliente pretendo ser abierto, simpático, tolerante, espiritual y sobretodo muy sabio y al llegar a casa con mi mujer o mis hijos, amigos, me convierto en un pequeño déspota, manipulador y sobretodo egoísta a ultranza.

Establecemos pues la siguiente premisa: en el caso de los oficios que tienen como objeto de su saber al ser humano, conocimiento y vida van inseparablemente unidos.

“En el hombre corriente, “conocer” y “ser” se polarizan en pensamiento y conciencia corporal; el primero representa un ainteligencia separada del ser, mientras que la segunda es un estado de ser pasivo y privado de inteligencia. Son como dos aspectos de la conciencia individual en su estado normalmente centrífugo. Cuando esta conciencia es devuelta a su centro –cuyo símbolo es el corazón- los dos aspectos se invierten en cierto modo: la conciencia corporal se vuelve inteligente a su manera; está como penetrada de una vida luminosa, mientras que el pensamiento -o la mente- se cristaliza bajo la acción fulgurante del espíritu.” Titus Burckhardt, Consideraciones sobre la Alquimia en Símbolos Ed. Sophia Perennis. 1981( pág.43)

Hay un estado del ser que es el más habitual para casi todos que es el de la desintegración. Uno está desintegrado porque diferentes zonas del ser campan por sus anchas. Así contigo soy humilde generoso y con otro soy avaro y soberbio, mi mano derecha no sabe lo que hace mi mano izquierda, hoy estoy de buen humor y todo es de color de rosa y mañana me levanto de mal humor y no hay quien me aguante. En tal estado no hay unidad, no hay integridad ni entereza. Uno está desparramado y solo se sustenta por las diferentes máscaras que usa ante los demás. Más allá de la máscara no hay nada o en todo caso lo que hay es ser totalmente esclavizado por los determinantes y condicionantes que a lo largo de su vida desmembraron la unidad inicial (el paraíso perdido). En tales casos el astrólogo en su consulta y por mucha máscara que se ponga no puede evitar que el resultado de su “esfuerzo” profesional se vea reducido a la nada. Nada de nada de que un astrólogo tenga poder con sus intervenciones ni que sea responsable por sus actos profesionales puesto que no lo es por su vida entera. Y sin entereza no hay poder. No es verdad que una persona inconsciente pueda hacer daño a nadie. En tal caso el daño infligido, sea cual sea, viene de la propia incapacidad de evitarlo.

En un punto, la práctica del astrólogo, del terapeuta-psicólogo y la del sacerdote se unen, o deberían unirse. Jung diría que todas estas profesiones brotan de un mismo núcleo arquetípico: el curador. Así, el astrólogo reconciliando al sujeto con su destino o con el cosmos, el terapeuta reconciliándolo consigo mismo y el sacerdote con Dios, son varias maneras de aludir a un único y mismo proceso, aunque cada uno utilice técnicas distintas y lenguajes diversos. Pues bien por aquello de que no hay nada tan viejo como la verdad ni nada tan nuevo como la verdad, lo queramos o no, nuestro instrumento y nuestras técnicas como el que usa el psicólogo y el sacerdote, ha de ayudarnos en esta esencial tarea.

El sacerdote asume funciones de intermediario entre Dios y el ser humano, el astrólogo media entre el infinito cosmos y el peculiar ser humano enfrentado a su destino único. Hacer ver cuales de los deseos, actitudes o preocupaciones son útiles y cuales dañinas, es uno de los principales objetivos del esfuerzo terapéutico. Y el esfuerzo terapéutico no es más que un esfuerzo asistido por una técnicas y en un marco profesional, lo que le confiere especificidad pero más allá de ésta, el mismo esfuerzo es el que hacemos todos o deberíamos hacer, siempre y cuando la profesión tenga que ver con prestar un servicio al ser humano.

La verdad de uno mismo, y la verdad que subyace al tipo de circunstancias que nos toca vivir no resulta fácil alcanzarla. Tampoco sirve para nada que me den un listado de fechas. Aunque el cliente crea que es esto lo que necesita. El cliente se dé cuenta o no, cuando se acerca al astrólogo quiere acercarse a sí mismo. Quiere entrar en contacto con el símbolo de su individualidad y del peculiar camino o destino que es su expresión. Entrar en contacto con la verdad de sí mismo cuyo símbolo es su Carta Astral. El astrólogo debería ser mediador de este encuentro, un mediador que más que atiborrarle con fechas o inútiles consejos, focalizara el uso de sus técnicas y de su energía para esta importante tarea. Ahí esta el arte, ahí esta el corazón. Devolver al cliente no lo que pide literalmente: cuando me voy a casar, morir, etc. sino hacerle ver que una preocupación acerca del futuro esconde otra más importante que está ya en su presente. Y que acceder a ella implica exponerse a descubrir una verdad de sí mismo.

Afirma Castaneda que, “nuestras opciones en la vida son limitadas debido al hecho de que son definidas por el orden social”. Los videntes creen que el orden social establece la lista, pero que nosotros hacemos el resto: al aceptar solamente estas opciones, ponemos límite a nuestras casi ilimitadas posibilidades. Asegura el autor que Occidente ha creado en nosotros una mente taxonómica, una compulsión a etiquetar y describir todo lo que percibimos y vivimos. Nada hay de malo en ello siempre y cuando dichas descripciones se tomen como lo que son un medio para... No ocurre así, nuestra pasión llega a cegarnos hasta el punto de que invertimos la relación de medio pasa a ser un fin en sí misma. Ese es el terrible peligro que las descripciones crean. Fácilmente se convierten en prisiones sintácticas que nos encierran. Cualquier descripción de la realidad tiene como virtud crear la ilusión que la realidad queda contenida en la descripción.

Podemos vivir la vida entera llenos de descripciones e ideas sobre uno mismo y ser muy inconscientes, esto es, no darnos cuenta de casi nada. Podemos abrazar un sistema ideas aparentemente iluminadoras. Pero el tipo de iluminaciones y comprensiones que producen nos abandonan cuando damos media vuelta para enfrentar la vida. No me gusta definirme porque intuyo que es mucho más importante y fascinante enfocarme en lo que desconozco de mí. No me interesa la imagen que tengo de mí mismo o la que puedan tener los demás pues toda descripción encasilla, limita, constriñe, da una falsa sensación de conocer. Lo que creo de mí, lo que pienso siempre es falso por parcial porque lo que mi definición excluye también soy. Estamos encadenados a nuestro propio reflejo. Me siento encarcelado y esclavizado por las definiciones psicológicas, astrológicas, sociológicas o antropológicas. La individualidad no es nada que uno pueda apresar en descripciones, fantasías o ideas sino que es un estado de conciencia.

La Astrología ha de acercarnos a ese estado de conciencia. Echo mucho a faltar en los espacios astrológicos y científicos el espíritu socrático "sólo sé que no sé, y con ello ya sé más que el que ni sabe que no sabe". En esta afirmación no hay solo la expresión de una ignorancia radical sino y sobretodo una elección consciente de alienarse al lado del misterio, de intuir como afirma Don Juan que solo ante lo desconocido el hombre se crece y descubre lo mejor de sí mismo. En la Astrología el hecho remite al símbolo y el símbolo debería remitir al misterio. A lo largo de mi vinculación con ellos, siempre me ha inquietado mucho más el aspecto desconocido de cada símbolo que las descripciones con las que se pretende agotarlos. Ese mismo espíritu intento reproducir en mi consulta frente al cliente. No atiborrarle con descripciones y fútiles consejos sino ayudarle a que se alinee con el misterio de sí mismo y de su existencia. No arroparle con nuevos disfraces sino desnudarle y que sienta la intemperie frente al infinito que le rodea. Así se le abren los oídos a escuchar voces que en nuestra aturdida cotidianeidad no atinamos a prestarles atención.

Que aprenda a amar la sensación de sentirse un misterio a sí mismo y a todo lo que le rodea, que descubra su anhelo a ser imprevisible. Que viva la inquietante sensación de no saber cómo uno es y cómo es su pareja, ni sus hijos o padres o amigos o enemigos. Que se dé cuenta de que no los conoce ni tiene porque darlos por conocidos. Que descubra el peso que arrastra y lastra sus posibilidades; el de un orden social que le ha criado y estructurado como ser humano y que ha presionado fuertemente para que incorpore como propias ciertas presunciones o presupuestos acerca de su naturaleza, la del universo y la de su papel en éste que traiciona su herencia mágica.

El Ego utiliza la mente taxonómica para alimentar constantemente la idea o las ideas acerca de sí mismo que conserva como su imagen de sí "Yo soy así o asá y por tanto me conviene tal cosa y no la otra " Creo que me conozco cuando atesoro muchas descripciones acerca de mí mismo. Cuanto más sofisticadas más creo que me conozco. Creo que sé lo que me conviene porque creo que me conozco. Y si no, voy al astrólogo a que me provea de más descripciones de mi ego y/o que me diga lo que me conviene. Los Géminis son así. La cuadratura tal le confiere el rasgo cual. El tránsito tal le hará ser agresivo, pasivo, por tanto te conviene salir de casa o quedarte, etc. Me aburre el astrólogo que se empeña en creer que me conoce en base a mi Tema Natal. Qué pesados se ponen y qué soberbia creer que el meollo de un destino o de una individualidad es apresable en palabras.

No conocemos al ser humano. No conocemos de qué es capaz, cuales son sus límites, cuál es el alcance de su magia y misterio. No tenemos ni idea, más allá de las limitadas descripciones de la ciencia y de las desbordadas fantasías de los esotéricos, de esa inmensa vastedad que nos mece. Los astrólogos por la naturaleza de la herramienta que utilizamos y, sobretodo, por el objeto de nuestro trabajo (otro ser humano) no deberíamos caer en la trampa del orden social, o si caímos deberíamos hacer todos los esfuerzos para salirnos de ella.

Cuando nos proponemos ayudar a una persona. ¿A quién debemos dirigirnos? ¿Al ser humano condicionado cultural, social y psicológicamente al que llamaremos el Ego, o al ser humano total aquel que es portador de una herencia y unos potenciales que cada día intuyo más increíbles y de los cuales nadie o casi nadie nos dijo nunca nada?

Tengo una idea clara de los excesos, usos y abusos que hace el astrólogo que cayó en la trampa y desde ella atiende a su cliente. Un ego escuchando a otro ego que siempre está preocupado por si mismo por si le aceptan y le quieren o perdido en su autoimportancia ¿triunfaré o no? ¿Me conviene tal asunto o persona, o no? Ese Ego frente al que el astrólogo actúa muchas veces como agorero, consejero, iluminado y gurú. "Tienes tal tránsito por tanto deberías de hacer esto, o evitar lo otro, te conviene lo de más allá, etc. Todos los que nos dedicamos a aconsejar al otro deberíamos antes purgar una tremenda e inconsciente necesidad de poder que es nuestro cuño más habitual.

Qué bien poder serlo todo, no tener una idea de mí mismo que defender, no tener que cargar con ninguna creencia acerca de mí mismo o de la realidad. Solo buscar fluidez, solo anhelar lo indefinible, esto que florece momento a momento: ese encuentro único, esa relación irrepetible, esta experiencia inédita. Comprender que no hay días fastos (tránsito de Júpiter, etc.) ni nefastos (tránsito de Saturno, etc.), lo que hay son días únicos, y así deberían de ser vividos. La vida es el proceso mediante el cual la muerte nos reta afirma Don Juan. Solo la consciencia de que mañana podríamos estar muertos templa el espíritu y alerta el alma: no hay tiempo que perder en elucubraciones y conjeturas, sólo cuenta el acto consciente que nace de la decisión consciente, por definición siempre arriesgada. No hay poder en el universo ni astrólogo en la tierra que nos pueda asegurar que mañana aún estaremos en este maravilloso planeta. Esta incuestionable certeza habría de ser el revulsivo para acabar con toda ilusión de un futuro controlable y abrir las compuertas de una pasión que me lleve a apurar el instante y a despreocuparme del futuro (o a despreocuparme de mí que es lo mismo), a desterrar la fútil pretensión de creer que puedo controlarlo mejor (sobretodo sí el astrólogo me previene de él cuando me lee los tránsitos y progresiones)

La Astrología es un estupendo regalo que el Espíritu nos dio. Es un arma, para ayudarnos en la única batalla que vale la pena: la que nos plantea nuestra autoimportancia y nuestra autocompasión, todo ello creado por el orden social que nos cobija. Nos enseñaron a sentirnos importantes a autocompadecernos y a ser demasiado indulgentes con nosotros mismos. Y ahí radica el meollo de todos nuestros errores. La Astrología habría de utilizarse para acabar con todo atisbo de falsas seguridades que provocan los falsos saberes y las ilusiones de control y de conocimiento. Sólo después de esta tarea socrática brotará en nosotros lo necesario para aprovechar su magia: permitirnos jugar el gran juego que el Espíritu nos propone. Un juego cuyas reglas son: no me conozco por tanto puedo abrirme a lo imprevisible, no sé lo que me conviene ni cual es el próximo paso que he de dar en este planeta por tanto he de estar alerta a las señales y augurios. No sé que experiencias necesito, ni necesito saber cual es mi meta en la vida, no creo en los sistemas de creencias. No sé pero intuyo-siento una tensión especial: la que me une con el Cielo. No conozco su naturaleza pero constato la presencia en mi vida y en la de los que me rodean de una fuerza todopoderosa: el Espíritu.

La Astrología nos puede ayudar en la tarea magna de volvernos conscientes de nuestro destino universal como seres luminosos soñadores y, como ser individual que cada uno es, del sueño potencial de nuestra vida llamado destino. La Astrología deviene una herramienta útil para lograr un objetivo esencial: limpiar y reavivar nuestro vínculo de conexión con el Espíritu.

Los tránsitos, progresiones, etc. son los momentos fuertes, el tempo de la revelación de señales (sincronicidades, encuentros, desencuentros, crisis, problemas, alegrías, penas y glorias, etc.) que nos guían, que nos conducen a descubrir nuestro ser y nuestro destino. El astrólogo debería ayudarnos a incrementar nuestra alerta, afinar la escucha para así captar las señales del Espíritu. Tratar de que el cliente perciba por sí mismo la "oportunidad mínima" que le brindan los tránsitos: el estar consciente de su propia conexión con el Espíritu y limpiar dicha conexión de los efectos nocivos de las preocupaciones de la vida cotidiana. El símbolo astrológico ha de ser un inductor de descubrimientos. Su interpretación ligada, no a un conjunto de descripciones y aseveraciones, sino a la tarea de atender al reclamo del Espíritu para descubrir que quiere de nosotros. Es un reclamo y un reto que nos conducen a la plenitud del ser y a la libertad del vivir.

Volver arriba

 

NODOS LUNARES

Por Graciela Domínguez

Teniendo en cuenta que los Nodos son, para la perspectiva geocéntrica, el punto de encuentro y de cruce entre las supuestas “órbitas” que describen el Sol y la Luna alrededor de la Tierra, bien podemos pensarlos como aquella polaridad sobre la cual podrá articularse el aspecto que encontremos en la carta natal, entre los luminares.

Tanto para los astrólogos antiguos como para los hindúes, estos Nodos tenían características de “malignos” y, en tanto puntos en un mapa natal, eran pensados con la misma categoría que cualquiera de los planetas. Les llamaban Cabeza de Dragón, y Cola de Dragón (Caput Draconis y Cauda Draconis, o, Rahu y Ketu). Creo que no es difícil ni absurdo suponer que esta manera de pensarlos respondía a la particular articulación que existía, en ese momento de esas culturas, entre lo fatalmente determinado y lo poco de libre albedrío al que un hombre tenía acceso.

Quizá por ser culturas esencialmente religiosas, o quizá por pertenecer a sistemas de razonamiento y modos de ver la vida acabadamente fatalistas, el encuentro o el aspecto cerrado entre un planeta y alguno de los Nodos, encerraba el misterio de la cadena que une al hombre con su destino fatal, con su sino. Siendo así, la malignidad quedaba representada justamente por esa encerrona donde poco o nada podía hacerse para evitar el ajuste de cuentas con la vida, con lo pendiente, con lo no saldado ni resuelto. Con lo reprimido y con lo negado, diríamos hoy, desde el advenimiento del psicoanálisis.

Siempre encontré, en mi práctica en la consulta cotidiana, cierta dificultad en realizar eso que los más esotéricos de nuestros astrólogos actuales, llaman “trabajar los Nodos”… como si representaran una energía en particular, como si tuvieran fuerza propia. No pudiendo adherir sin reservas a la teoría del Karma, supuse que de todos modos debía haber un modo de leerlos e interpretarlos para todos aquellos clientes o pacientes a quienes no podríamos hablarles en ese lenguaje. Por otra parte, aún asumiendo que la teoría del Karma fuera la correcta, en los términos en los que hoy podemos trabajarla cuando hacemos astrología, tampoco deja de ser verdad que, si esa ‘información’ está ‘guardada’ en algún lugar de nuestro reservorio mnémico, por fuerza este debe ser inconciente. Por lo tanto, decidí ver qué ocurría si lo trabajaba con mis pacientes en los mismos términos en los que trabajo el resto de los contenidos inconscientes.

Intentando reflexionar acerca de su significación más simbólica, en términos de lo que representan, y “significan”, encontré muy enriquecedor pensarlos en términos de “articulación”: punto de encuentro y ligazón entre dos líneas, dos recorridos, dos direcciones, dos órbitas. Punto de articulación, entonces, entre lo que queremos, dirigido por la voluntad hacia el futuro y nuestro proyecto (el Sol), y nuestro inconciente, nuestra memoria, nuestro pasado, nuestras necesidades y nuestros saldos pendientes (la Luna).

Si tenemos en cuenta que, quienes se identifican con la teoría del Karma, tambien lo hacen con la del Inconciente Colectivo planteada por Jung, tal vez no esté diciendo yo nada novedoso… sólo uso otra metáfora y otro modo de leerlos. De hecho, el simple dato de que configuren un Eje en nuestra carta, nos marca una polaridad por la que debemos responder con… la energía propia de toda la carta.

Otro punto de inflexión es el tema de si deben ser leídos como un recorrido que fatalmente debe hacerse de sur a norte. Desde el pasado al futuro. Desde el lado oculto, al lado visible.

En mi experiencia de trabajo con estos ‘significados’, encontré siempre muy complejo aislar un signo de su opuesto. Siempre que uno se expresa con más fuerza y claridad, el otro acecha desde la oscuridad y desde el anhelo.

El largo camino recorrido con el psicoanálisis me enseñó que cuando esto se presenta de este modo, el único recorrido posible para poner en evidencia el conflicto y tramitar algunas vías de resolución, pasa por poner ambos polos en el mismo plano de la conciencia, ponderarlos, e intentar la integración. Finalmente, el resultado de este trabajo, no es más que la mecánica de resolución de conflictos, cuando uno de los términos se expresa con claridad mientras el otro permanece encerrado en el más profundo desconocimiento del inconciente, pero no por eso menos real, menos verdadero o, sobre todo, menos eficaz.

El trabajo con la Carta Natal de varios de mis pacientes, me mostró hasta qué punto esta modalidad puede ser beneficiosa para interpretar los Nodos. Dado que el eje nodal puede verse con claridad expresado sólo a lo largo de casi toda una vida, no me pareció imprudente tentar su integración a partir de los elementos más deseables de cada uno de los signos, tratando de contrarrestar los indeseables con la ayuda del signo contrario. La fórmula entonces, sería más o menos así: fijar los elementos más deseables de cada uno de los dos signos, contrarrestando los indeseables con los deseables del signo contrario.

El otro factor que se me aparecía como significativo, sobre todo por lo descuidado, es a partir de qué elementos de la carta (concretamente: qué planetas y con qué aspectos) esta integración sería obstaculizada o facilitada. A partir de qué elementos planetarios, medir esa dificultad. Qué elementos planetarios se mostraban como siendo la herramienta fundamental para llevar adelante este trabajo.

Que la polaridad nodal sea el camino de Sur a Norte en nuestro crecimiento (como sostienen los que adhieren a la teoría del Karma), o que esa polaridad marque un puente entre dos aspectos antagónicos pero complementarios marca sin embargo, una diferencia. La distancia puede ser la misma, pero la dirección del recorrido es, en el primer caso, sólo de una mano, mientras que en el segundo caso es más vale una avenida de doble mano por la que recorremos la vida, impulsados o interferidos, por el aspecto que se encuentre entre nuestro Sol y nuestra Luna, que son finalmente (los luminares y el aspecto entre ellos) las herramientas que tenemos para internarnos allí.

Más allá de cuántos sean los grados que formen el aspecto, lo considero formalmente realizado cuando se realiza entre los signos en los que se ubican. Por eso tomo sólo los aspectos formados por múltiplos de 30 grados, y en principio no he considerado en este análisis nada acerca de la domificación. Quedará para otro trabajo, verificar si hay predominancia de áreas en la resolución, y en ese caso, cuáles: si las que ocupan el Sol y la Luna, o si las que ocupan los nodos. O si todas ellas, y entonces de qué manera.

En la práctica se verifica que quienes tienen un trígono o un sextil entre los Luminares, tienen más facilidad para recorrer la polaridad e integrarla. Quienes en cambio, tienen cuadraturas o repiten la oposición, necesariamente pendulan más en el recorrido, ya que deben hacer el camino una y otra vez, hasta conseguir algún atisbo de integración.

Quienes tienen quincuncio o semisextil, en cambio, tardan en descubrir esa ruta. De a ratos, pendulan. Por momentos, parecen integrar pero el ‘atisbo’ de integración se les disuelve entre las manos y vuelve a la oscuridad. Esto está relacionado con el hecho de que los planetas unidos por quincuncio y el semisextil, al ‘no contemplarse’ en términos de Ptolomeo, plantea un trabajo extra: ver lo que no se ve. Es como mirarse de frente la espalda: algo que sólo puede hacerse con una gran cuota de visión, voluntad conciente y autodisciplina.

Tal vez el caso más interesante sea el de la conjunción. Del mismo modo que quienes tienen conjunciones de planetas que son opuestos entre sí o polares por sus características, la conjunción Sol-Luna marca un desarrollo más notable en el Eje de los Nodos. La conjunción no siempre garantiza por sí misma una buena integración. O, para decirlo de otra manera, si la garantiza, estará tan forzada que en el caso de planetas antagónicos en sus significaciones, trabajará buena parte del tiempo cual si fuera en realidad, una oposición.

Si logramos independizarnos de la mirada táctica con la que buscamos rasgos físicos y psíquicos, conductas, gestos, singularidades o algún acontecer meramente fáctico en una Carta Natal, y podemos acceder a una mirada más estratégica, podremos divisar a lo largo de la vida de una persona cierto desarrollo vital enmarcado en las características del eje nodal. A-lo-largo-de-su-vida, digo. No en sus situaciones puntuales. No en sus aconteceres. En su dirección. No en las características que le imprimen sus configuraciones planetarias, ni la particular domificación concerniente al lugar donde ha nacido. En su rumbo a largo plazo. No la ruta que ha tomado, sino su punto cardinal.

Veamos… Siendo así, la lectura que se impone tomaría las siguientes características:

Eje Aries-Libra

Devanándose permanentemente como si fuera un ovillo de hilo entre una relación con el otro y el desarrollo de la propia individualidad, el sujeto que porta el eje Aries-Libra hace finalmente de su vida un camino signado por los hitos de las relaciones que ha tenido o ha perdido.

Con aspectos tensos entre el Sol y la Luna, es probable que esto haya cursado con dolor, profundos desgarramientos y parejas muy parciales, donde la dificultad estribó justamente en no poder abarcar la problemática de la relación si no a costa de una escisión del sujeto.

Con la oposición, a veces se disfraza de Aries, y a veces se vuelve concesivo como Libra, hasta que estalla en una escena típicamente ariana, y se marcha. En general, pendula hasta caerse por alguna de las puntas. Sólo para volver a empezar… Recordemos que la oposición en sí misma, como aspecto, tiene características librianas. Pendular, ir de un extremo al otro sólo para volver a empezar como Sísifo, es su esencia. Mediar sería su solución, si no fuera por que la irresolución es lo más característico de Libra.

Con la cuadratura, la tensión en la relación es permanente y en la soledad tambien.

No hay descanso, ni posibilidad de relajarse. Cada extremo le pone en evidencia el otro como lugar y como objeto: sobra o falta, con lo cual la regularidad o la estabilidad es a los saltos. Del aprendizaje de estas idas y venidas, de esta lucha por un territorio que nunca se sabe bien si es el otro o uno mismo, aparece por el horizonte la posibilidad de alguna integración.

Con el trígono, esta integración va dándose paulatinamente a lo largo de la vida del sujeto. Sin tener necesariamente conciencia sobre este avance, el trígono Sol-Luna garantiza sin embargo cierto crecimiento en esta área, independientemente del esfuerzo que el sujeto concrete alrededor de estos temas.

Con el sextil, es muy probable que necesite pensar sobre esto y sobre sus dificultades en esta área de su vida, sin que esto mismo alcance para un mayor desarrollo, a menos que algún otro factor de la Carta Natal colabore abiertamente.

Unas palabras para el semisextil y el quincuncio: dado que estos aspectos se dan entre signos ‘que no se contemplan entre sí’, en ambos casos se avanza a ciegas…

En el quincuncio, parecería que a pura pérdida. Sospecho que más por el ‘a ciegas’ que porque el quincuncio en sí mismo ‘deba’ traer esto. Digo esto, porque con el semisextil, siendo un aspecto muy menor, pasa sin embargo algo muy parecido. El ‘a ciegas’ se mantiene, sólo que a la larga la tensión mental que producen las repeticiones del conflicto, abren a otros elementos de la carta la posibilidad de intervenir.

El tema en sí de la repetición del conflicto, tiene más estrecha relación con las características propias de todo conflicto, que con las características del signo del que se trate, o de las de los Nodos mismos. Cualquier conflicto, cuánto más inconciente con mayor fuerza, se repite hasta tanto sea resuelto. Hay una frase primordial en psicoanálisis que dice “se repite para no recordar”… . Podemos pensar: se repite, tanto más cuanto no se recuerde el origen… ni se pueda situar la escena original.

En este sentido, tal vez se repita sin mayores variantes, mucho más en la oposición, el quincuncio y el semisextil, que en el resto de los aspectos.

Eje Tauro-Escorpio

En el eje Tauro-Escorpio las disyuntivas están signadas casi totalmente por los temas afines al Tener y al Ser. Cuánto conceder del Ser, para tener y cuánto del Tener, para ser. O lo que es análogo: cuánto constituye el Tener a un sujeto, y cómo se constituye un Ser a partir del despojarse de lo superfluo para Tener verdaderamente (casi siempre Poder, casi siempre al otro como territorio propio que es la escena fundante del sujeto).

Con aspectos tensos entre el Sol y la Luna, es probable que este eje nodal pueda llegar a tomar ribetes trágicos en algunos momentos de la vida. Nada del terreno de la ópera le es ajeno, sobre todo si la carta tiene una conformación importante del elemento agua.

Con la oposición, parecería que no pueden elegir entre el Ser y el Tener. Intentan participar de ambos con la misma intensidad. En general, terminan despojados de casi todo y de mala manera, por maniobras fallidas para tener más de lo que pueden sostener, o para obtener de modos no genuinos. La ambición insatisfecha genera resentimiento, lo que parecería elevar una octava cada vez, el arsenal de artillería dedicado en la vida a obtener. Y siempre, pero cada vez con más fuerza, como si fuera la última vez.

En la cuadratura Sol-Luna se aprecia una lucha similar, pero menos extrema. Tal vez haya más borde para medir el poder real con el que se encara cada maniobra. Y de hecho, situaciones mucho más circunscriptas permiten soluciones de compromiso.

Tambien podemos pensar que, como la cuadratura tiene de por sí, como aspecto, las características del eje Cáncer-Capricornio (los 90° se cumplen del 0° de Aries al 0° de Cáncer y al 0° de Capricornio), el tema del pasaje del agua a la tierra y viceversa como elementos sostén del signo permite, en este caso, una mayor metaforización en los ámbitos de lo interno y lo externo, lo público y lo privado, el mundo emocional y el mundo de lo concreto, lo que es mío en tanto lo tengo y lo que es del otro en tanto lo tiene el otro (el cuestionamiento a la ‘propiedad privada’ tambien lo sistematizó, sin resquicios, un taurino: Carlos Marx).

El trígono y el sextil, en cambio nos traen una mayor capacidad de negociación en este ámbito. O intentos sucesivos de integración, sin tanta amenaza. Las viscicitudes entre el Ser y el Tener parecen poder tramitarse sin luchar. Y combinarse sobre la base de acuerdos.

El quincuncio y el semisextil, en cambio, parecen ser el negativo de esa foto. Ya que cada pérdida revive la reivindicación, y cuánto mayor fuerza, mayor pérdida, las sombras del ‘infierno’ escorpiano parecen ocupar toda la escena amenzando incluso con la muerte. Con alta capacidad de simbolización, esta ‘muerte’ y estas ‘pérdidas’, tambien pueden metaforizarse y pasar a la historia del sujeto como cambios profundos de su vida. Morir y renacer, cual el Fénix, pero aprendiendo cada vez. Con poca capacidad de simbolización, todo amenaza con literalizarse.

Eje Géminis-Sagitario

En el eje Géminis-Sagitario la vida parece estar signada por las cuestiones ligadas al pensar y al actuar. La capacidad para discriminar entre lo importante y lo trivial, y entre aquello que requiere inmediata atención y lo que es verdaderamente importante, que no siempre o casi nunca van de la mano. Involucrarse en las cosas de la vida, pero no perder el propio rumbo, parece ser lo más difícil. Y aprender que las ideas más altas y poderosas, tambien requieren un correlato en la propia vida, si uno quiere sostenerlas. Ante la dificultad de integración, aquí aparecen fácilmente actitudes muy dogmáticas y fundamentalistas, pero sostenidas exclusivamente en el discurso del sujeto. Como si no encontrara la forma de concretarlas a partir de las actitudes. Y por otro lado, un universo partido en trozos, donde cuando se ve el conjunto, no se pueden ver las partes. Pero cuando se ven las partes, no es posible advertir que no son el todo. Si la integración se logra, es muy posible que necesiten hacer cosas de cierta envergadura social.

En la oposición Sol-Luna, se ve esta lucha a lo largo de su modo de abordar aún las cuestiones más importantes de su vida. Pendula desde la indecisión o la dispersión, hasta que de a ratos parece necesitar ponerse dogmático y autoritario para generar allí alguna ilusión de integración posible.

En la cuadratura, el esfuerzo más importante suele ser el de encontrar el ángulo o el foco adecuado para resolver los problemas. Puesto que, desde cualquiera de las posiciones anteriores, parece sentir que le es desleal a algo, siempre, el poder centrar un foco para el análisis de la cuestión que lo ‘encierre’ (verbo muy usualmente presente en las situaciones que considera problemáticas este eje, puesto que la ‘libertad’ es uno de sus valores mayores), lo ayuda a moverse menos, actuar más, pero más lentamente de lo que querría.

En el trígono y el sextil, la integración va dándose tambien lentamente, a partir de la experiencia de que exasperarse y acelerarse sólo dirige hacia un caos mayor.

En el quincuncio y el semisextil, las integraciones que se podrían ir obteniendo, se diluyen como por arte de magia, y se olvidan, como si la capacidad para aprender se disolviera junto con la memoria de lo aprendido. Si no median otros elementos de la carta, es probable que se le dificulte mucho ‘entender’ por qué le ocurre esto. Y por cierto, no habrá integración posible, si no puede pensarlo con claridad.

Eje Cáncer-Capricornio

Este eje, como el de Aries-Libra, podría repetir las características de los ejes angulares del zodíaco en reposo. Así como el eje Ascendente-Descendente marca el camino de la integración entre el Yo ‘y’ el Tú-y-yo luego de haber pasado por un Nosotros relativamente indiscriminado salvo a costa de recortarse del ‘todos-los-demás-del-mundo’, así, de esa general manera, digo, el eje Cáncer-Capricornio parece traer las resonancias de los conflictos entre el mundo interno y el externo, el ‘para-adentro’ y el ‘para-afuera’ de la vida. Lo emocional y lo social. La intimidad y la imagen. Las necesidades y el status. Donde descanso y donde rindo examen. Parecería que lo más difícil para este eje se configura en tolerar situaciones donde debe descansar, relajarse, o plantear sus necesidades allí donde debe cuidar su imagen. Y al revés, si de repente algo lo hace considerar que le están tomando examen allí donde consideró que sólo era un espacio para relajarse y descansar.

Bueno, esto es exactamente lo que le ocurre a quienes tienen las luminarias en oposición. Necesitan preservar su intimidad de miradas extrañas, y mantener su vida social muchas veces muy aisladas de su hogar y su familia. Cuando esto aparece como difícil, generalmente una de las dos áreas aparece claramente menguada en importancia a costa de la otra. Lo mismo ocurre en el quincuncio y el semisextil. E incluso puede tomar la misma forma, en la conjunción, variando de ámbito en función de que sea una carta femenina o masculina.

En el caso de la cuadratura, en cambio, la tensión encubierta pero persistente que esto conlleva genera algunos ‘pactos’ que pueden ir cambiándose a lo largo de la vida, pero siempre tendientes a separar claramente un ámbito del otro. No debemos olvidar que la cuadratura en sí, ya tiene las características de Cáncer y de Capricornio, por lo que sería un ‘significado’ claramente reforzado y por lo mismo, más difícil de desconocer.

En el trígono, la integración es más factible, pero generalmente en la primera etapa de la vida conlleva períodos donde más que integración, lo que se ve es una mezcla, donde parecería que al sujeto le costara percibir las diferencias entre los ámbitos públicos y privados, propios y ajenos. El dilema necesidad-responsabilidad puede operarse con mayor claridad, seguramente recién después del primer retorno de Saturno. Después de esto, el sujeto parece poder llevar con más soltura la diferencia entre estos ámbitos, volverse más respetuoso y a la vez, más claro acerca de dónde debe o puede tener acceso a qué.

Eje Acuario-Leo

Con este eje, las alternativas de la vida parecen transcurrir en la primera parte de la vida como si el nativo no tuviera mucho que hacer de su parte para esforzarse en encontrar su camino. Ocupa un lugar, y ni bien se siente cómodo allí, todo pierde el brillo que parecía tener. En general parece requerido dar un viraje voluntario e importante en algún momento, perder los lugares de seguridad adquiridos sin esfuerzo y tener que generar un cambio rotundo que casi siempre incluye desde los intereses más cotidianos hasta la profesión. Muchas veces interviniendo en la política de su época, muchas otras incursionando en actitudes originales o no convencionales que trascienden, pero para lo cual tienen que abandonar ese lugar maravilloso y único que querían para sí.

Este eje recorre el camino natural de las casas 5-11: de lo más personal a lo grupal, del narcisismo al grupo-red o institución donde el interés personal se subsume en el social, de la identidad estructurada al mundo de los otros. Desde lo que soy, al proyecto de lo que puedo ser. Como Leo, tiene características en sí mismo, de trígono. Como Acuario, las tiene de sextil. Como signos activos, la suma aire-fuego resume la actividad del camino en pensar y ser y actuar.

Con aspecto de oposición, cada una de estas áreas pedirá para sí lo que cree que la otra le extrae. El camino entre la afirmación personal, y la adecuada articulación en un todo mayor, traerá conflictos que a lo largo de la vida le enseñarán a permanecer sin perderse, o a diferenciarse sin dejar de participar y sin aislarse.

Con aspecto de cuadratura, la tensión de la oposición será la que determine que en cada incluirse, deberá estar presente sin falta, el hacerse notar para saber que está.

Con trígono o sextil, la articulación viene como dada sin esfuerzo: el liderazgo será seguramente el modo en el que encontrará el modo de realizar ambos polos.

La conjunción aquí tendrá una nota particular: es imposible saber de antemano cómo se expresará. A veces como trígono, a veces como oposición.

Para el quincuncio y el semisextil queda la difícil tarea de una integración que duele en Leo (esto es: en la individuación) y se resuelve sobre la base de ceder territorio al gran otro que son los intereses del conjunto.

Eje Virgo-Pisicis

Tal vez uno de los más difíciles del zodíaco, cualquiera sea la lectura que se le de. De la total capacidad de fusión, a la total capacidad de discriminación. De la diferenciación como modo de articularse como sujeto, a la disolución como modo de identificarse con lo humano. Del todo es posible, al nada será suficiente.

Lo más difícil con este eje, es encontrar un punto de anclaje donde la satisfacción sea posible. La decepción de Piscis por todo lo que no es tan sencillo, a la eterna falta de Virgo, hay un casi símil de percepción acerca de la vida.

En la oposición se ve con claridad como el todo cuantificable de Virgo, lo pone al servicio, pero sin fe de poder. Al tiempo que Piscis aporta el tamaño de una dimensión con la que nadie podría. Así las cosas, en la oposición, la depresión es un modo en el que la vida aparece como poco satisfactoria, y sobre todo, poco cambiable.

En la cuadratura, la alternancia da una mirada más parecida al semisextil pisciano: todo es de a ratos. Sin tregua, pero sin pausa, se intenta sin hallar la integración hasta tanto no se puede recortar el territorio.

En el trígono o el sextil, las actividades dedicadas al servicio al todo del otro, permiten ir avisorando ciertas áreas donde la integración es posible. Aún cuando no sea el ‘todo’ de Piscis.

Finalmente, en el quincuncio, a pura pérdida, la integración se halla al final de un camino donde perder la cuantificación y el detalle no mella la capacidad de valorar la vida.

Esta es una mera aproximación o/y generalización acerca de estos ejes. Está dicho: queda por ver si la domificación determina el rumbo o el pasaje. O si aporta, por casa del Nodo o por signo de los luminares, características peculiares que puedan ser aprovechadas en un trabajo terapeútico.

 

Volver arriba

 

 

 

Tabla II. Las fechas aproximadas de la profección de las partes con los hechos biográfico

1.
Profección C60 a la Parte de la Fatalidad/Padre/Victoria. Noviembre 1980

No hay datos biográficos concretos de cuando Einstein contaba un año y medio de edad, aparte de que al parecer no empezó a hablar hasta los 3 años y que se llevaba muy mal con su hermana, incluso con violencia hacia ella, a no ser que esa parte del Padre refleje que la familia se trasladó por esa época a Munich, donde permaneció hasta 1895, y donde cursó sus estudios primarios en una escuela católica; un periodo difícil que sobrellevaría gracias a las clases de violín que le daría su madre y a la introducción al álgebra que le descubriría su tío Jacob.
La posición de Sol y Saturno en la X natal podrían hacernos pensar que aquel traslado a Munich puede tener alguna significación especial en la profesión de Einstein, y por ello lo recoge la profección a la parte.
Quienes me conocen saben que soy contrario a emplear la imaginación (salvo para escribir mis novelas) y mucho menos a especular para tratar de hacer coincidir las cosas a la fuerza. Yo necesito que la astrología sea una herramienta útil de conocimiento, y para ello hay que emplear el rigor científico y el análisis objetivo.
Por ello, me limitaría, a falta de más elementos biográficos comprobados, a considerar que en aquel traslado a un entorno social diferente (donde recibir o no la aprobación de los demás, típico de casa X, opuesta a la IV, el domicilio) impulsado por su tío Jacob, socio de su padre, como medio de prosperar en el negocio electroquímico familiar, y pasar del modesto apartamento de Ulm a una casa grande con jardín y hermosos árboles, e ir a una escuela de religión diferente, pero en la que no experimentó rechazo, podría suponer un cambio difícil para un niño de casi dos años, pero propiciando una apertura de horizonte suficientemente significativa.

Por todo ello no parece que la palabra Fatalidad pueda aplicarse en este caso porque ese vocablo más bien se refiere a sucesos que cierran puertas o limitan las posibilidades de desarrollo de la persona, y en cuanto a Victoria, según aplica Ben Ragel a esta parte, tampoco puede pensarse que un niño de esa edad pueda haber tenido una acción decisiva en ello. Más bien podríamos pensar en el vocablo “Padre” en el sentido de quien estimula el modelo de acción personal en el niño, pero trasladado a su tío Jacob, no a su padre, que simplemente se dejó arrastrar.
En algunos tratados también se llama Parte del Padre a la reversa de la que estamos considerando, es decir la que se obtiene por diferencia entre las longitudes del Sol y Saturno, y de la que nos ocuparemos en su fecha de profección (1933), pero que llegados a este punto creo que es el momento de hacer el análisis comparativo de ambas y tratar de ver si los hechos pueden correlacionarse con sus significados:
La extracción de estas dos partes es un clásico en este método de predicción, ya que se refiere a la relación entre dos importantes cuerpos celestes de la carta (como lo es la Parte de Fortuna, que no analizo aquí por ser sobradamente conocida por todos, y que según se la carta diurna o nocturna se extrae de una u otra manera entre el sol y la Luna). En primer lugar reflexionemos sobre el resultado de extraer una u otra parte, es decir entre la diferencia del ascendente a uno de los planetas o al otro. Y lo primero que vemos es su diferente posición respecto del ascendente (lo cual es una obviedad de cálculo, pero no de interpretación). Veamos:

-s+Asc se encuentra en la casa I.
s-S+Asc se encuentra en la casa XII

Sin pecar de ser imaginativo, no hay duda que ambos significados son claramente diferentes: El primero se sitúa en la posición del yo frente al mundo y el segundo en la de la existencia que precede al nacimiento del Yo, o en la reclusión fuera del mundo de la acción, que viene a ser equivalente (Casa XII).
En lo que hay que tener más cuidado es el siguiente paso, es decir en la reflexión sobre el significado que puede tener el que Saturno está más alejado que el Sol respecto del Asc. He leído en más de una ocasión, y yo también he participado de esa reflexión, que esa diferencia indica el camino que ha de recorrer el Sol para encontrar a Saturno, es decir el esfuerzo por una posición en el mundo (Saturno en la X) frente a la realidad existencial del Yo (el Sol) en el mundo (casa X). Tratando de ser riguroso (y por tanto obviar la especulación) parece seguro que en la reflexión astrológica de estas dos partes se encuentra la diferencia entre el significado de ambos cuerpos celestes en el papel director del Yo.
Y para evitar dejarme llevar por esa especulación imaginativa a la que tanto temo prefiero recluirme en el análisis de la carta que estamos tratando y echar mano de la inestimable ayuda de la aportación de Morín de Villefranche sobre el estado cósmico de los planetas, que es particular e intransferible para cada carta. Por ello me recluiré aquí a este análisis y evitaré peligrosas generalizaciones.
Sin lugar a dudas la casa donde se encuentra Saturno significa dónde pone el nativo mayor esfuerzo, porque este planeta significa siempre esfuerzo, dificultad, etc., y la casa donde se encuentra el Sol es donde se expresa el Yo superior (los cuales significados se aplican obviamente para todas las cartas). Y en la carta de Einstein coinciden en casa, pero no en signo, es decir, coinciden en posición, pero no en regencia. Ambos planetas actúan para el reconocimiento mundano de Einstein, pero en el caso de Saturno lo hace por causa de los asuntos de las casas VII, VIII y IX (regencia septenaria de acuario), es decir por el instinto de pertenencia aun grupo social por parte de Einstein (reforzada por la presencia de Marte dispositor de Saturno en la VIII). Sin duda la posición de Saturno en la casa X indica el esfuerzo del nativo por conseguir el reconocimiento social con la ayuda de los demás. Pero de los demás en singular, es decir, pareja, socios, compañeros de profesión etc.

En cuanto al Sol, a pesar de no despreciar su regencia de Leo, para mí su posición es sintética y radiante, única. Allí donde esté el sol, además de arrastrar los asuntos de la casa en la que es regente, lo considero en sí mismo como el significador del Yo superior. Por tanto su posición en la casa X y en su mismo signo me hace pensar en el brillo social que tuvo el sabio por si mismo y por sus propios valores globales, sintéticos, resumen de su personalidad.
Como inciso diré que opero igual con la Luna: sin obviar su regencia de los asuntos de la casa cuya cúspide se encuentra en Cáncer, me indica la personalidad emocional del nativo, el niño, o la autoimagen que creó el niño, etc.
Por todo ello, en resumen, ambos planetas indican porque y por causa de qué Einstein tuvo la proyección social que tuvo, y en cuanto a la comparación
Voy a resumir ahora el análisis preliminar de ambas partes, no sin antes recomendar al lector la conveniencia de aplicarlo a cartas natales concretas y teniendo en cuenta el estado cósmico de los planetas implicados. Como ilustración añadiré que la comprobación en mi propia carta natal me aportó valiosas reflexiones bastante distintas en cuanto al ámbito de aplicación de las que se me ocurren para la carta de Einstein, a pesar de que Saturno en mi carta también se sitúa en el segundo signo de la Casa X.
S-s+Asc indicará dónde, cómo y porque hay que buscar las motivaciones del esfuerzo del sabio por abrirse camino en una posición social (S) frente a sus propias motivaciones personales (s), y probablemente aquel cambio de domicilio (y de entorno) de Ulm a Munich para el pequeño Albert de menos de dos años (profección C60), pueda darnos las claves de su propósito como persona en el mundo (Asc), mientras que s-S+Asc en la casa XII nos hablaría de la supremacía de la personalidad frente a los mandatos del mundo, que analizaremos con la C60 correspondiente a 1933.

Siguiendo la metodología de investigación propuesta, podemos seguir el análisis de ese hito en la biografía de Einstein aplicando el mismo concepto del C60, es decir de los ciclos Júpiter-Saturno. Recordemos que las profecciones podrían ser como disponer de señales indicadoras a lo largo de una carretera. Si las revoluciones solares podrían asimilarse a la evolución del estado de conciencia del conductor, o las direcciones secundarias a la ruta que se ha planteado seguir, las profecciones C60 serian las indicaciones del mundo por el que va transitando, como por ejemplo límites de velocidad, desvíos, cruces de carreteras, señalización de poblaciones, etc. Como hemos indicado más arriba en la carta de Einstein la dualidad Júpiter-Saturno podría indicarnos el servicio a las metas posibles de renovación y cambio en la humanidad (Júpiter en IX, regente de VI, dispuesto por Urano, primer planeta naciente y único en el primer cuadrante) frente a los objetivos personales de reconocimiento mundano (Saturno en X, regente de VII, VIII y IX, dispuestos por Marte en VIII). Lo cual podría llevarnos a pensar que en la materia altamente moldeable de un niño de dos años (pido disculpas a los detractores del psicoanálisis) los drásticos cambios de entorno producidos por el traslado familiar debieron marcar esa dualidad entre la servitud de un cambio imprevisto de entorno y la conveniencia de echar mano de alianzas para hacerle frente a la permanente necesidad del niño por ser reconocido.
Vamos a seguir con las siguientes C60 a las partes.

2. Profección C60 a la Parte de la Controversia. Enero 1984

La trascripción de una anécdota citada en la obra de Denis Brian ocurrida hacia Enero de 1884 (época en que ocurre la C60 a la llamada “Parte de la Controversia”, expresión por el Ascendente de la dualidad Júpiter-Marte) tal vez nos aclare un poco la lo que pretende indicarnos esta parte.
Las pocas veces que el pequeño Albert se reunía con niños de su edad, se mostraba tranquilo e introvertido, como un espectador. Sus parientes lo consideraban un compañero encantador que nunca participaba en las peleas de los otros niños, salvo para separar a los contrincantes. Sin embargo su hermana menor conocía al otro Albert, el pequeño trasto de temperamento salvaje, y le tocó aguantar lo peor de su ferocidad. Maja escapaba a daños serios y frecuentes porque sabía detectar la irrupción de la ira (se le ponía la cara amarilla) y corría a resguardarse. No obstante, el cambio de color no era una señal de aviso infalible. En cierta ocasión Maja estuvo a punto de sufrir una conmoción cerebral por una pelota de bolos que Albert le tiró a la cabeza. Otra vez, su rostro pasó del rosa al amarillo pero, o a ella se le había acabado la suerte, o no estaba mirando. Él se le echó encima y le golpeó la cabeza con una azada de jardín. Años después, cuando se convirtió en un pacifista consagrado que, literalmente, no mataba una mosca, Maja bromeaba: «Hay que tener la cabeza muy dura para ser la hermana de un pensador».

El «pensador» surgió de repente del pequeño Jekyll y Hyde cuando Albert cayó enfermo en la cama con cinco años. Para entretenerlo, su padre le regaló una brújula magnética. En lugar de arrojársela a su hermana, Albert se dedicó a moverla y girarla con la esperanza de pillarla despistada. La brújula lo dejó intrigado y desconcertado. ¿Qué fuerza invisible, se preguntaba, obligaba a la aguja a apuntar siempre hacia el norte? Era como una paloma mensajera mecánica con un sistema incorporado para encontrar la dirección. Durante mucho tiempo, trató de resolver el enigma y descubrir la respuesta por sí solo.

3. Profección C60 a la Parte de la Fe. Octubre 1896.

A sus 17 años el joven Einstein tiene su primer romance en la persona de Marie Winteler, del cual ha quedado abundante y apasionada correspondencia.

Pero antes tengo que explicar el preámbulo. Con 15 años la supervivencia del negocio familiar de electrotecnia obliga a la familia a un nuevo traslado, esta vez en la ciudad de Pavía, cerca de Milán donde el acaudalado tío Caesar Koch acepta financiar la nueva etapa del proyecto de Hermann y Jacob Einstein a condición de que se trasladen allá para vigilar de cerca el uso que hacen de las finanzas. Albert es obligado a quedarse en Munich porque así lo manda la ley relativa al servicio militar, por la cual los jóvenes han de hacerlo antes de poder trasladarse al extranjero. Ha de dejar con disgusto la espaciosa casa y el hermoso jardín para trasladarse a una pensión, y además sufre las torturas de asistir a un colegio cuyas clases no le interesan en absoluto y le hacen cosechar la animadversión de sus profesores. Contrariamente a la imagen de la serenidad de Buda que tenemos de él, en su juventud fue un muchacho inquieto, muy nervioso y emocional, y sobre todo se sentía abandonado. Y tan abiertamente manifestó su desasosiego que un médico de familia tuvo que redactar una carta “a quien corresponda” advirtiendo que el joven se desmoronaría a menos que se le permitiera reunirse con su familia en Italia. Se obró el milagro y el joven Albert pudo gozar de un período de recuperación junto a los suyos al tiempo que se dedicaba a admirar el arte italiano en largos paseos por los barrios monumentales y las galeritas de arte de la ciudad. Recuperación que se completó con las gestiones de Hermann para convencer a su hijo de matricularse en una escuela profesional con el punto de mira fijado en el Politécnico de Zúrich. Una vez más el joven Einstein tuvo que soportar lo insoportable para él: asistir a clases y estudiar asignaturas que no despertaban su interés. Terminó en un aparente fracaso porque no pasó el examen de ingreso en el politécnico al haber fallado el francés, la química y la biología. Fracaso aparente, porque uno de los profesores, Heinrich Weber, quedó tan impresionado del examen de matemáticas que lo invitó a asistir a sus clases de oyente, y el mismo director del centro, Albin Herzog, reparó en que Einstein era dos años más joven que el resto de los alumnos, con lo cual le propusieron admitirle con tal de que presentara un certificado de estudios secundarios en un centro de su elección. La familia eligió un centro de enseñanza secundaria del pueblecito de Aarau, a 40 Km de Zúrich. Y su suerte no quedó ahí sino que además otro de los profesores, Jost Winteler, que tenía tres hijas, una de las cuales era Marie, lo admitió en su casa como huésped. El romance impregnó maravillosa y prometedoramente a las dos familias y en los períodos en que por cuestiones de trabajo o traslado ambos tuvieron que escribirse, esta correspondencia es una verdadera exaltación del amor, que ya no iba a darse más en la biografía del científico, por más que su sensibilidad y altruismo nos haya dejado un abundante e inspirado epistolario a sus amigos y admirados colegas.
Y me gustaría dejar al lector el análisis de lo siguiente, porque temo dejarme llevar por un exceso de especulación con respecto de la regencia de Saturno a las Casas VII y VIII.

Hacia la fecha en que ocurre la C60 de la parte llamada de la Fe, Octubre de 1986, Einstein se hallaba volando a lomos de cisne por los luminosos prados de su romance con Marie Winteler. A su traslado a Zúrich para ingresar en el politécnico Marie le siguió escribiendo, pero una vez allí el corazón de su amado Albert dejó de pertenecerla. Mileva Maric, una joven serbia de su clase de física había captado su interés y el “amor eterno” por Marie fue desapareciendo con rapidez. En las vacaciones del verano de 1987 en lugar de reunirse con Marie, según lo acordado, acudió a casa de su familia en Pavía. Incapaz de contar a Marie la verdad, se limitó a dejar de escribirla. Y si Albert le comunicó a Marie que su idilio había terminado, esa carta no figura en los archivos. Cuando escribió a Aarau para comunicar que no iba a poder aceptar la invitación de los Winteler de pasar unos días con ellos, dirigió la misiva a la madre de Marie, y aunque aludía de manera tangencial a la ruptura, de la que se hacía culpable, en ningún momento escribió el nombre de Marie.

4. Profección C60 a la Parte de La Madre. Agosto 1917.

Para tratar de encontrar alguna correlación con los significados de este parte y la fecha biográfica de Einstein deberíamos considerar que la intensa actividad en su trabajo como científico convirtió a los años 1915, 16 y primera mitad del 17 fueron en un barril de pólvora a punto de estallar. Por tercera y cuarta vez consecutiva se le propone como candidato al Nóbel de Física, a finales de Noviembre de 1915 da a conocer su Teoría General de la Relatividad provista de una síntesis tan revolucionaria como que la gravitación no es una fuera de atracción que actúa en el espacio sino una manifestación de la geometría del universo: la materia provoca que el espacio sea curvo y por lo tanto se mueve en él siguiendo el camino más corto por su contorno
Los horrores de la guerra se sumaron a esa presión. El 7 de mayo de 1915 un submarino alemán hunde el trasatlántico Lusitania con 115 pasajeros estadounidenses, preludio de la entrada de los Estados Unidos en el conflicto el 6 de Abril de 1917.
Los tormentosos preludios de su divorcio con Mileva y el alejamiento de sus dos hijos Eduard y Hans, también ocuparon su espacio en aquellos intensos años, de vida de soltero entregado a su trabajo y comiendo poco y mal que desembocan en una Grave enfermedad gástrica en Octubre 1917 que pensó se trataba de cáncer y ya se preparaba para morir.
Pero la culminación llegó en verano de 1916 con los largos meses de emocionada defensa de su amigo el físico y pacifista militante Fritz Adler, encarcelado por atentar contra el primer ministro austriaco, al que finalmente conmutaron la pena de muerte por cadena perpetua y salió libre terminada la guerra.
La parte llamada de la Madre establece la posición del intervalo entre el camino de la Luna, regente natal de Einstein, y el de Venus regente de XI, ¿la defensa de su amigo Adler? O de la V, ¿Su creación de la teoría general de la relatividad?

Grave enfermedad Octubre 1917
Profección C60 a la Parte de la Herencia/profesión. Septiembre 1919
Luna-Saturno igual que la parte de Sirvientes Luna-Mercurio

Febrero 1919 de divorcia de Mileva y en Junio de 1919 de casa con su prima Elsa, terminando con una vida de soltero que casi le mata.
En Septiembre de 1919 se produce la confirmación de la teoría de la relatividad mediante la desviación de la luz debida a la gravitación por el astrónomo Arthur Eddington tomando fotografías de la luz estelar durante el eclipse de Sol en la isla Príncipe al oeste de África al mismo tiempo que otro astrónomo británico Frank Dayson hacia lo propio en Sobral, al Norte de Brasil. Pero los irrefutables resultados llegaron tarde para que se le concediera el premio Nobel aquel año que lo recibió Johannes Stark de la universidad de Greifswald. En 1918 fue Max Plank el galardonado.
Indudablemente aquel año Albert Einstein se convirtió en el centro de atención del mundo. La posición de la Parte tan próxima al Sol y en el primer signo de la X indica esa atención, pero la correlación astrológica de no haber sido comprendido e incluso desprestigiado en un promer moment deba irse a buscar a la media cuadratura de ese punto a Neptuno, regente de la X, o a la cuadratura de Júpiter (regente septenario de X) a Plutón. Relata la biografía de Denis Brian que a la rueda de prensa el New York Times envió a un comentarista deportivo que obviamente no podía entender nada o que el Manchester Giuardian hizo lo propio con un especialista en música. Y no solo hubo confusión sino ataques. El astrónomo británico Charles Lane Poor llegó a decir que aquellas pruebas de observación astronómica no existían. El físico Oliver Lodge de la Universidad de Birmingham llego a decir que la teoría de la relatividad era “repugnante para el sentido común”. Einstein diría que “el sentido común es un depósito de prejuicios que se forma en la mente antes de cumplir los dieciocho años”.

5. Profección C60 a la Parte de la Fortuna. Mayo 1921.

Finalmente la parte de fortuna se correlaciona con la concesión del Premio Nobel en 1921, que se pospuso al 1922. Probablemente el dispositor de esta, Marte, en la casa VII cerca de la cúspide de la VIII fue un terreno más propicio para la realización que la parte anterior en un terreno dispuesto por Neptuno. Aunque ese Marte en semicuadratura al Mc y sesquicuadratura al Ic podría correlacionar con los violentos acontecimientos que se desarrollaban en el mundo de Einstein, derrotada la fugar República de Weimar, el cabo Adolf Hitler instigaba a cometer cualquier tropelía a los Freikorps embrión de los Guardias de Asalto y se iba haciendo poco a poco con el poder.
El 1 de Abril de 1921 llega con Elsa a Nueva York, fue su descubrimiento de América. En mayo se prodiga en conferencias y ruedas de prensa y comentarios a favor de que los judíos debieran tener un estado propio. Toda la gloria y la controversia giran en torno a él como un torbellino.

La personalidad infantil, pero segura de si misma del sabio deja desconcertados a los espectadores por la cantidad de chistes y frases socarronas que no saben si reír o sentirse ofendidos. Una vez un judío (Einstein participó en muchas campañas en contra del maltrato que recibió la población judía por parte de la Alemania de Hitler a pesar de que en la Primera Guerra fueron muchos más judíos que no judíos los que murieron en el frente) le pregunto si el restaurante de la esquina era de confianza para comer carne bajo los preceptos kosher, y tanto insistió el hombre, que Einstein finalmente le respondió: “La verdad es que solamente los bueyes comen estrictamente kosher”. A lo que el que le había preguntado se sintió muy ofendido. Einstein le replicó que había tratado de ser objetivo, porque la única dieta estrictamente kosher es la que comen los animales porque no esta elaborada en absoluto.

6. Profección C60 a la Parte del Infortunio (Julio 1926) y la Comprensión (Octubre 1926).

He pensado en analizar las correlaciones de estas dos partes en el mismo capítulo porque los hechos, de haberlos significativamente, ocurren muy próximos en el tiempo.
Tal vez en este año los acontecimientos se correlacionen menos con los significados de las partes que en otros casos, porque por lo menos no he encontrado acontecimientos en Julio de 1926 que hagan pensar en algún infortunio para la vida de Einstein, como no sea el abismo en el mundo científico que se puso de manifiesto durante aquel año entre los descubrimientos de Einstein y el Principio de Incertidumbre, publicado por Heisenberg y Bohr. Aunque en cuanto a la segunda parte que quiero analizar aquí la de la comprensión, relacionando Marte con Mercurio, es el año del Manifiesto Pacifista que suscribe con Gandhi.
Me sugería aquel abismo en lo profesional porque la parte del Infortunio relaciona Marte, regente de la XI, las consecuencias y las relaciones de los actos y con Saturno, presente en la X y regente de VII. En efecto, la Teoría de la Relatividad (comprobada experimentalmente como hemos dicho más arriba) se basa en la hipótesis de un mundo continuo, mientras que la mecánica cuántica, en su Principio de Incertidumbre establece la discontinuidad de la materia por la vía de la imposibilidad de conocer todo simultáneamente.
Fue en ese año en el que, a lo largo de las discusiones con Heisenberg, Einstein mostró su alineación con el determinismo con su famosa frase: “La mecánica cuántica es verdaderamente imponente. Pero una voz interior me dice que aún no es la realidad. Esa teoría nos aclara muchas cosas, pero lo cierto es que no nos acerca mucho al secreto de El Viejo. Estoy convencido de que El no juega a los dados”.

En realidad en julio de 1926 Einstein se tomó un descanso para hacer diversas cosas en el ámbito de las amistades, escribió un homenaje a Bernard Shaw, escribió a su antiguo profesor Albert Stern, de la politécnica de Zúrich, salió en defensa de su amigo Besso que estuvo a punto perder el empleo en la oficina de patentes. Se vio varias veces con Sigmund Freud, etc. A lo mejor en este caso debamos redefinir más drásticamente que en otras partes, la definición de Infortunio en función de los estados cósmicos de los planetas implicados: Marte, regente de XI (los amigos) y Saturno en X (sus actos públicos) por causa de la VII (socios o colegas en el campo de esos actos). Aunque la duda subsiste en cuanto a la proximidad de fechas con la profección de la parte de la comprensión, en la cual, además de Marte, esta implicado Mercurio. Pero la regencia de este planea a la IV (sus bases) y la XII (su percepción de la existencia... o el retiro, también “tiempo libre”) nos podría hablar de algo más profundo en la mente del sabio.

En esta última reflexión tal vez entre su declaración al periodista Dimitri Marianoff, que llegó a casarse con su ahijada para ganarse su confianza y lograr arrancar lo que muchos habían intentado. Le reveló que la Teoría General de la Relatividad le había llegado como una visión. Después de tres largos años de cálculos matemáticos inútiles, un día en que se fue a la cama desesperanzado y abatido, de pronto la solución se le presentó “con una definición infinita, y la unidad de tamaño, estructura, distancia, tiempo y espacio fue encajando poco a poco y pieza a pieza como un rompecabezas monolítico, y como un gigante muere dejando una huella indeleble, se le apareció un mapa colosal del universo en una clara visión”.

7. Profección C60 a la Parte de la Pasión. Mayo 1928.

Si he intentado correlacionar la Parte de la Fe con el mejor y tal vez único epistolario amoroso y romántico de Einstein, aquí, en esa primera mitad de 1928, encontramos el de una verdadera pasión que fue mucho más allá de lo material mente humano en las palabras pronunciadas ante la tumba de su mentor y amigo el físico Hendrik Lorente, del que llego a decir: “Me encuentro ante la tumba del hombre más grande y noble de nuestro tiempo. Su genio fue la tea que alumbro la senda desde las enseñanzas de Clerk Maxwell hasta los logros de la física contemporánea”. Incluso dos años antes de su propia muerte él mismo escribió “Él significó más en mi vida personal que ninguna otra persona que llegué a conocer jamás”. Obviamente si hay dos cuerpos celestes que en astrología significan el fuego de la pasión, estos son sin duda: Marte y Sol, componentes de esta Parte. Después de lo que he analizado hasta ahora sobre el uso de las regencias, invito al lector a dejar fluir su percepción contemplando las posiciones de estos planetas en la carta de Einstein.

8. Profección C60 a la Parte del Padre. Octubre 1933.

Los acontecimientos de precipitan para hacer de Einstein un refugiado político. Durante sus activas visitas a Princeton, Oxford, etc., Einstein se va enterando de cómo se agrava la situación. El 4 de Mayo de 1933 Frederick Lindermann, que recorría las universidades europeas para colocar científicos non gratos para la Alemania de Hitler, le escribe: “Estuve en Berlín 4 o 5 días en Semana Santa y vi a muchos compañeros tuyos [-]... Parece que los nazis se han hecho con el aparato político y permanecerán allí mucho tiempo”. Desde Oxford, Einstein escribía a Max Born, a propósito de las diatribas que sobre su persona lanzaba el nuevo poder en Alemania, sobre sus comentarios y entrevistas acerca de la situación de los judíos y sobre todo de sus ideas pacifistas: “parece que me he convertido en un monstruo”, o en otra ocasión, cuando corrió el rumor de que los nazis ofrecían 5.000 dólares por su cabeza, exclamó, palpándosela con ambas manos: “¡No sabía que valiera tanto!”. Finalmente el 17 de Octubre el propio alcalde de Nueva York acudió al puerto a dar la bienvenida al nuevo profesor de su universidad, Princeton, que se convertía así, de la noche a la mañana, de un centro de formación local en el centro de la física del mundo.
ara la interpretación astrológica no debe pasarnos desapercibido que esta parte se encuentra en el segundo signo de la casa XII, la de los exilios, aparte del análisis que podamos hacer de los significadores Sol y Saturno como presentes en la casa X (su posición en el mundo) rigiendo el segundo la casa VII, también los enemigos declarados.

9. Segunda Profección C60 a la Parte de la Fatalidad. Enero 1939.

Como en la vida de una persona a veces nos permite extender las profecciones más allá de darle la vuelta al círculo, es interesante también reflexionar sobre los significados del segundo paso sobre una parte, como el que ahora vamos a abordar. Desde luego en este caso resulta bastante difícil extraer alguna conclusión (no imaginativa) porque no hay registros biográficos de cuando Albert Einstein contaba un año de edad, y no quiero dejarme tentar por lo fácil que sería decir que Saturno ocultó también por segunda vez el brillo de la personalidad por los acontecimientos trágicos que debió sentir el sabio al desencadenarse finalmente le Segunda Guerra mundial, tal vez como segundo episodio a un supuesto miedo a la vida que provocó en sus primeras andaduras que no empezara a hablar hasta los 3 años (primera profección) con la desolación de un ánimo de Fin del Mundo que pudo sobrecogerle por el estallido de aquel conflicto.
Esta interpretación resulta sugestiva, pero el investigador (también en astrología) ha de ser objetivo y realista, y lo que tal vez podríamos inferir es el rumor que le llegó de que Hitler podía disponer de la tecnología de fisión nuclear, lo cual para él que tanto había aportado en la investigación, sí que pudo suponer la ocultación del mundo, es decir de su propia conciencia.

Segunda Profección C60 a la Parte de la Controversia. Abril 1942.

La palabra “controversia” asociada a esta parte, tal vez reviste todo su dramatismo en las conversaciones que Einstein tuvo a partir de 1941 con su amigo Eugene Winger sobre si los alemanes pudieran adelantarse en tener la bomba atómica. Controversia que pudo llegar a sus límites en abril de 1942 cuando se supo que el comandante alemán Friedrich Fromm comunicara a Alber Speer, ministro de armamento nazi, que los científicos alemanes “iban tras la pista de un arma que aniquilaría ciudades enteras, y tal vez sacaría a la Isla Británica de la contienda”, cuando los americanos eran conscientes de que no la tendrían hasta dentro de dos años. Pero tal vez la palabra controversia tenga aún más relevancia cuando que fue precisamente Werner Heissenbarg el encargado por el gobierno de Hitler de acelerar la obtención de la bomba. La controversia física relativista versus física cuántica se había trasladado a un campo tan prosaico como peligroso.

REFLEXIÓN
ntencionadamente he abordado el análisis de las profecciones C60 desde la óptica de la relación Júpiter/Saturno de cuyos ciclos se originan, y que yo llamo (a Júpiter y Saturno) las fuerzas contrapuestas del mundo con las cuales hay que negociar. Tratándose de profecciones (predicciones a lo largo de la vida) de un personaje público del que no tenemos datos de intimidad ni sentimientos directamente captados en consulta, creo que lo mejor es echar mano de esos dos polos contrapuestos en el devenir social de la vida de una persona. Si se trata de un consultante al que queremos ayudar en cuestiones íntimas o delicadas, entonces tal ves recurriremos a otro tipo de dinámica para que las partes nos ayuden a entender aquel acontecimiento de la vida de esa persona, como por ejemplo los ciclos de la revolución solar que he mencionado al principio propone Tito Maciá, o tal vez tránsitos o lunaciones, etc.
En cuanto a Progresiones secundarias, a pesar de lo efectivas que son para marcar los ciclos de las etapas de la vida de la persona, resultan limitadas porque obviamente solo recorren un arco del círculo zodiacal. Como ejemplo dejo esbozado este análisis (que por limitaciones de espacio aquí no puedo desarrollar) la Parte del Padre Asc+ Saturno-Sol que en la carta de Einstein cae a 22:19 Cáncer:

- A los 12 años el Asc hace conjunción a la Parte del Padre. Según los biógrafos en ese año hay un cambio: de alumno problemático y con escaso rendimiento empieza a estudiar matemáticas de la mano de su tío.... Su vida experimenta un antes y un después de ese acontecimiento ya que las matemáticas (aunque en algunas ocasiones clave de su investigación deba pedir ayuda a su amigo Grossmann) serán un elemento decisivo para ayudarle en su exploración de la física, y en definitiva en ese año empezar su estudio supone salir a flote de lo que será su famosa trayectoria científica.
Podemos percibir más bien el significado de “victoria” de Ben Ezra que el de “fatalidad”, y tampoco el estereotipo de “Padre”, como no sea que hagamos la filigrana psicológica de transferir a su tío el papel del padre.

- A los 29 años el Sol hace cuadratura a la Parte del Padre. Ese año es nombrado profesor en Berna, venciendo la oposición de algunos ilustres prohombres de la Academia a los que no gustaban las excentricidades del pensador, y tuvo que escuchar críticas de sus alumnos, por lo menos en los primeros días de clase por lo inusual de su comportamiento. Desde luego terminó imponiéndose su genialidad.

Lo que he propuesto en este estudio de investigación es recuperar una herramienta que en una época larga de la historia de la astrología fue muy utilizada, porque creo que puede aportar una explicación suplementaria al comportamiento de los planetas en la Carta Natal. Y propongo hacer esta recuperación analizando cómo se corresponden hechos comprobados de la vida de la persona con el análisis por regencias de las partes cuyos planetas indiquen astrológicamente esos hechos. Dicho de otro modo, una vez analizada la carta, podemos escoger aquellas partes cuyo par de planetas queremos comprobar su correspondencia con los hechos, y tomaremos la fecha de los acontecimientos según nos indique la edad a la que se produce la profección, dirección, etc.
Siempre he opinado que no basta con utilizar directamente la teoría astrológica para analizar una Carta Natal, sino que además hay que comprobar con hechos concretos de su vida cómo encarna en una persona en concreto aquel mapa del cielo de su momento de nacimiento. Podría asimilarse a algo parecido a la tercera vía propuesta por Kant de aplicar la “razón práctica” para comprobar la “razón pura”, porque una Carta Natal es la proyección en dos dimensiones de un momento del cielo que ocurre en tres, y opino que tanto la herencia como el entorno de una persona modulan o adaptan los significados generales teóricos a la situación práctica que es el desarrollo de su vida. Los significados astrológicos siguen siempre las reglas generales de la astrología, no me cabe duda, pero los hechos discriminan su aplicación a la realidad de cada persona en particular. Es lo que hace de cada uno de nosotros una gota del océano perfectamente diferenciada de las demás. La percepción del orden universal pasa por darse cuenta de la responsabilidad de ser únicos dentro de la marea temporal del universo.

Juan Trigo
El Bruc, Marzo 20006

 

Volver a Congresos

Inicio

Página 3 de 3